Texto 1: Sukadeva Gosvami dijo: ¡Oh, rey!, después de recibir este consejo de su esposo, Kasyapa Muni, Aditi siguió estrictamente sus instrucciones, sin el menor asomo de pereza; de ese modo realizó la ceremonia ritual de payo-vrata.
Texto 2-3: Con toda su atención, sin distraerse lo más mÃnimo, Aditi pensó en la Suprema Personalidad de Dios, y de ese modo logró un perfecto control sobre su mente y sus sentidos, que eran como poderosos caballos. Concentrando la mente en el Señor Supremo, Vasudeva, celebró la ceremonia ritual denominada payo-vrata.
Texto* 4: Mi querido rey, la Suprema Personalidad de Dios original, vestido con ropas amarillas y sosteniendo en Sus cuatro brazos una caracola, un disco, una maza y una flor de loto, apareció entonces ante Aditi.
Texto* 5: Cuando la Suprema Personalidad de Dios Se hizo visible ante sus ojos, Aditi quedó tan sobrecogida de felicidad trascendental que, después de ponerse en pie, se postró en el suelo, derecha como un palo, ofreciendo respetuosas reverencias al Señor.
Texto* 6: Aditi permaneció de pie en silencio, con las manos juntas, incapaz de ofrecer oraciones al Señor. Debido a la felicidad trascendental, los ojos se le llenaron de lágrimas, y los vellos del cuerpo se le erizaron. La visión directa de la Suprema Personalidad de Dios le hacÃa sentir éxtasis, y su cuerpo temblaba.
Texto 7: ¡Oh, Maharaja Pariksit!, la semidiosa Aditi comenzó entonces a ofrecer oraciones a la Suprema Personalidad de Dios con una voz entrecortada y llena de amor. ParecÃa beberse con los ojos al Señor Supremo, que es el esposo de la diosa de la fortuna, el disfrutador de todas las ceremonias de sacrificio y el amo y Señor del universo entero.
Texto 8: La diosa Aditi dijo: ¡Oh, amo y disfrutador de todas las ceremonias de sacrificio!, ¡oh, Tú, que eres la persona más famosa, el infalible, cuyo nombre, al ser cantado, propaga toda buena fortuna!, ¡oh, Suprema Personalidad de Dios original, controlador supremo, refugio de todos los lugares sagrados! Tú eres el refugio de las pobres entidades vivientes inmersas en sufrimientos, y has aparecido para disminuir sus pesares. Por favor, sé bondadoso con nosotros y aumenta nuestra buena fortuna.
Texto 9: Mi Señor, Tú eres la forma universal omnipresente, el creador, sustentador y destructor de todo el universo, que gozas de plena independencia. Aunque ocupas Tu energÃa en la materia, siempre permaneces en Tu forma original y nunca caes de esa posición, pues Tu conocimiento es infalible y es siempre el adecuado para toda situación. Tú nunca Te dejas confundir por la ilusión. ¡Oh, mi Señor, permite que Te ofrezca respetuosas reverencias!
Texto* 10: ¡Oh, ilimitado!, cuando Tu SeñorÃa está satisfecho, resulta muy fácil obtener una vida tan larga como la del Señor Brahma, un cuerpo en cualquiera de los sistemas planetarios, superiores, inferiores o medios, opulencia material ilimitada, religión, crecimiento económico y satisfacción de los sentidos, conocimiento trascendental completo, y las ocho perfecciones yóguicas, por no hablar de logros tan insignificantes como el vencer a los enemigos.
Texto* 11: Sukadeva Gosvami dijo: ¡Oh, rey Pariksit, el mejor de la dinastÃa Bharata!, cuando fue asà adorado por Aditi, el Señor de ojos de loto, la Superalma de todas las entidades vivientes, respondió con las siguientes palabras.
Texto 12: La Suprema Personalidad de Dios dijo: ¡Oh, madre de los semidioses!, sé que llevas mucho tiempo deseando el bien de tus hijos, a quienes sus enemigos han privado de toda opulencia y expulsado de su propia morada.
Texto* 13: ¡Oh, Devi!, ¡oh, diosa!, comprendo que deseas recuperar a tus hijos y adorarme en su compañÃa, después de vencer a los enemigos en la batalla y recuperar tu morada y tus opulencias.
Texto* 14: Deseas que los semidioses, tus hijos, bajo el mando de Indra, maten en la batalla a los demonios, sus enemigos, y ver a las esposas de los demonios lamentándose de la muerte de sus maridos.
Texto* 15: Deseas que tus hijos gocen de nuevo de la reputación y la opulencia perdidas y vuelvan a vivir como antes en su planeta celestial.
Texto 16: ¡Oh, madre de los semidioses!, en Mi opinión, hoy por hoy casi todos los jefes de los demonios son invencibles, pues cuentan con la protección de los brahmanas, a quienes siempre favorece el Señor Supremo. AsÃ, en esta ocasión, recurrir a la fuerza contra ellos no será fuente de felicidad.
Texto* 17: Aun asÃ, Me he sentido satisfecho con las actividades de tu voto, ¡oh, diosa Aditi!, de modo que debo encontrar la forma de favorecerte, pues la adoración que se Me ofrece nunca es en vano, sino que, ciertamente, da el resultado deseado conforme al mérito de la persona.
Texto* 18: Tú Me has orado y Me has ofrecido la adoración adecuada mediante la gran ceremonia payo-vrata que has celebrado para proteger a tus hijos. En virtud de las austeridades de Kasyapa Muni, aceptaré nacer como hijo tuyo, para asà proteger a tus demás hijos.
Texto* 19: Yo estoy dentro del cuerpo de Tu esposo, Kasyapa. piensa siempre en Mi de esa forma y adora asà a tu esposo, que se ha purificado en virtud de su austeridad.
Texto* 20: ¡Oh, dama!, no debes revelar este hecho a nadie, ni siquiera si te lo preguntan. Las cosas confidenciales tienen éxito cuando se mantienen en secreto.
Texto* 21: Sukadeva Gosvami dijo: Después de decir estas palabras, la Suprema Personalidad de Dios desapareció del lugar. Aditi consideró que su éxito era completo, pues habÃa recibido la valiosÃsima bendición de tener al Señor por hijo. Entonces se acercó a su esposo con gran devoción.
Texto* 22: Meditando en estado de trance, Kasyapa Muni, cuya visión nunca se confunde, pudo ver que una porción plenaria de la Suprema Personalidad de Dios habÃa entrado en él.
Texto 23: ¡Oh, rey!, del mismo modo que el viento causa la fricción de dos trozos de madera y provoca un incendio, Kasyapa Muni, cuya posición trascendental le mantenÃa completamente absorto en la Suprema Personalidad de Dios, transfirió su potencia al vientre de Aditi.
Texto 24: El Señor Brahma, al comprender que la Suprema Personalidad de Dios estaba dentro del vientre de Aditi, ofreció oraciones al Señor recitando nombres trascendentales.
Texto* 25: El Señor Brahma dijo: ¡Oh, Suprema Personalidad de Dios!, ¡toda gloria a Ti, que eres glorificado por todos y que realizas actividades completamente extraordinarias! Yo Te ofrezco respetuosas reverencias, ¡oh, Señor de los trascendentalistas, controlador de las tres modalidades de la naturaleza! Yo te ofrezco respetuosas reverencias una y otra vez.
Texto* 26: Yo Te ofrezco respetuosas reverencias a Ti, el omnipresente Señor Visnu, que has entrado en lo más profundo del corazón de todas las entidades vivientes. Aunque Tu ombligo es la morada de los tres mundos, Tú estás por encima de los tres mundos. En el pasado, Tú apareciste como hijo de Prsni. Yo Te ofrezco respetuosas reverencias a Ti, el creador supremo, que sólo puedes ser entendido mediante el conocimiento védico.
Texto 27: ¡Oh, mi Señor!, Tú eres el comienzo, la manifestación y la disolución final de los tres mundos. Los Vedas Te glorifican por ser el receptáculo de ilimitadas potencias, la Persona Suprema. ¡Oh, mi Señor!, del mismo modo que las olas atraen las ramas y las hojas caÃdas en la profundidad de las aguas, Tú, el factor tiempo eterno y supremo, atraes todo lo que existe en el universo.
Texto 28: Mi Señor, Tú eres el generador original de todas las entidades vivientes, móviles o inmóviles; de Ti se han generado también los prajapatis. ¡Oh, mi Señor!, del mismo modo que el barco es la única esperanza del que se está ahogando en el agua, Tú eres el único refugio de los semidioses, que se han visto privados de su posición celestial.