El Srimad Bhagavatam

Canto 4: Creation of the Fourth Order
Capítulo 24: Chanting the Song Sung by Lord Siva

Texto 1: El gran sabio Maitreya continuó: Vijitasva, el hijo mayor de Maharaja Prthu, cuya fama se comparaba a la de su padre, le sucedió como emperador. Como sentía un gran afecto por sus hermanos menores, les dio el gobierno de distintas partes del mundo.
Texto* 2: Maharaja Vijitasva ofreció la parte oriental del mundo a su hermano Haryaksa, la parte Sur a Dhumrakesa, la parte occidental a Vrka, y la parte Norte a Dravina.
Texto 3: Con anterioridad, Maharaja Vijitasva había complacido a Indra, el rey del cielo, y de él recibió el sobrenombre de Antardhana. Su esposa se llamaba Sikhandini; con ella tuvo tres buenos hijos.
Texto 4: Los tres hijos de Maharaja Antardhana se llamaron Pavaka, Pavamana y Suci. En el pasado, esas tres personalidades fueron los semidioses del fuego, pero debido a la maldición del gran sabio Vasistha, nacieron como hijos de Maharaja Antardhana. Por esa razón, eran tan poderosos como los dioses del fuego; logrando el objetivo del yoga del poder místico, obtuvieron de nuevo la posición de semidioses del fuego.
Texto 5: Maharaja Antardhana tenía otra esposa, Nabhasvati, con la cual tuvo la alegría de engendrar otro hijo, al que llamó Havirdhana. Debido a su gran generosidad, Maharaja Antardhana no mató a Indra cuando el semidiós estaba robando el caballo de su padre en el sacrificio.
Texto 6: Cuando se veía en la obligación de recaudar impuestos, castigar a sus súbditos o multarles severamente, Antardhana, el poder supremo del reino, nunca deseaba hacerlo. Por esa causa, se apartó de la ejecución de esos deberes y se ocupó en la celebración de diversos sacrificios.
Texto 7: Aunque estaba ocupado en celebrar sacrificios, Maharaja Antardhana era un alma autorrealizada, y, por consiguiente, con gran inteligencia, supo ofrecer servicio devocional al Señor, el que erradica todo temor de Sus devotos. Adorando de esa forma al Señor Supremo, Maharaja Antardhana, arrebatado por el éxtasis, alcanzó el planeta del Señor sin ninguna dificultad.
Texto* 8: Havirdhana, el hijo de Maharaja Antardhana, estaba casado con Havirdhani, con la que tuvo seis hijos: Barhisat, Gaya, Sukla, Krsna, Satya y Jitavrata.
Texto 9: El gran sabio Maitreya continuó: Mi querido Vidura, Barhisat, el poderoso hijo de Havirdhana, era muy experto en la ejecución de variedad de sacrificios fruitivos, así como también en la práctica del yoga místico. Por sus grandes cualidades, fue famoso con el nombre de Prajapati.
Texto 10: Maharaja Barhisat celebró muchos sacrificios por todo el mundo. En cada ocasión diseminó hierba kusa y mantuvo el extremo de las hierbas apuntando hacia el Este.
Texto 11: Maharaja Barhisat, que desde entonces fue conocidos como Pracinabarhi, recibió del Señor Brahma, el semidiós supremo, la orden de casarse con Satadruti, la hija del océano. Satadruti era muy joven, y los rasgos de su cuerpo eran de una belleza perfecta. Cuando, ataviada con el vestido indicado para la ocasión, entró en el recinto del sacrificio y comenzó a caminar alrededor del rey en la ceremonia de matrimonio, el dios del fuego, Agni, sintió tanta atracción por ella que deseó su compañía, como en el pasado había deseado disfrutar de Suki.
Texto 12: Durante la boda de Satadruti, los demonios, los habitantes de Gandharvaloka, los grandes sabios y los habitantes de Siddhaloka, los planetas terrenales y Nagaloka, a pesar de que eran muy excelsos, quedaron cautivados por el tintineo de sus campanitas tobilleras.
Texto 13: El rey Pracinabarhi engendró diez hijos en el vientre de Satadruti. Fueron conocidos con el nombre de Pracetas, y todos ellos estaban dotados del mismo espíritu religioso.
Texto 14: Cuando su padre les ordenó que se casasen y tuviesen hijos, los Pracetas entraron en el mar y practicaron austeridades y penitencias durante diez mil años. De ese modo adoraron a la Suprema Personalidad de Dios, el amo de toda austeridad.
Texto 15: Cuando se fueron del hogar para ejecutar austeridades, los hijos de Pracinabarhi se encontraron con el Señor Siva, quien, con gran misericordia, les instruyó acerca de la Verdad Absoluta. Los hijos de Pracinabarhi meditaron en esas instrucciones, cantándolas y adorándolas con gran cuidado y atención.
Texto 16: Vidura preguntó a Maitreya: Mi querido brahmana, ¿por qué encontraron los Pracetas al Señor Siva en el camino? Por favor, dime cómo tuvo lugar el encuentro, por qué se sintió complacido con ellos el Señor Siva, y qué instrucciones les dio. Ciertamente, esa conversación es importante, y yo deseo que, por favor, seas misericordioso conmigo y me la expliques.
Texto 17: El gran sabio Vidura continuó: ¡Oh, tú, el mejor de los brahmanas!, es muy difícil que las entidades vivientes enjauladas en el cuerpo material lleguen a tener un contacto personal con el Señor Siva. Ni siquiera grandes sabios que están libres de apegos materiales pueden tener esa relación personal, a pesar de que están siempre absortos en meditación para lograrla.
Texto 18: El Señor Siva, el semidiós más poderoso y por encima de quien sólo está el Señor Visnu, es autosuficiente. Él no desea nada del mundo material, pero aún así, él siempre se encuentra muy atareado en beneficio de los habitantes de este mundo y está en compañía de sus peligrosas energías, como la diosa Kali y la diosa Durga.
Texto 19: El gran sabio Maitreya continuó: Mi querido Vidura, los hijos de Pracinabarhi, debido a su naturaleza piadosa, recibieron las palabras de su padre con gran seriedad y de todo corazón, y poniendo esas palabras sobre sus cabezas en señal de respeto, partieron hacia el Oeste para cumplir la orden de su padre.
Texto 20: Durante su viaje, los Pracetas se encontraron con una gran extensión de agua que parecía casi tan grande como el mar. El agua de ese lago era tan serena y tranquila como la mente de una gran alma, y sus habitantes, los seres acuáticos, parecían vivir en paz y muy felices de encontrarse bajo la protección de aquella gran extensión de agua.
Texto 21: En aquel gran lago había distintos tipos de flores de loto. Algunas eran azules; otras eran rojas. Algunas se abrían por la noche, otras durante el día, y otras, como la flor del loto indivara, al atardecer. Todas aquellas flores de loto cubrían el lago de tal manera que parecía una gran mina de flores. Debido a ello, en sus orillas había cisnes, grullas, cakravakas, karandavas y otras hermosas aves acuáticas.
Texto 22: En las orillas del lago crecían por todas partes distintos tipos de árboles y plantas trepadoras, en torno a los cuales zumbaban locos los abejorros. Los árboles parecían llenos de alegría con su dulce zumbar, y el azafrán contenido en las flores de loto volaba por el aire. Con todo ello, la atmósfera que se creaba transmitía una impresión festiva.
Texto 23: Los hijos del rey se sorprendieron mucho al escuchar un agradable sonido de tambores y timbales en armonía musical con otros instrumentos.
Texto 24-25: Los Pracetas tuvieron la fortuna de ver al Señor Siva, el principal de los semidioses, que salía del agua en compañía de su séquito. El lustre de su cuerpo era como el oro fundido, su garganta era azul, y tenía tres ojos, que miraban llenos de misericordia a sus devotos. Venía acompañado de muchos músicos, que le glorificaban. Tan pronto como vieron al Señor Siva, los Pracetas, muy asombrados, le ofrecieron reverencias postrándose a los pies de loto del señor.
Texto 26: El Señor Siva se sentía muy complacido con los Pracetas, porque generalmente él es el protector de las personas piadosas y de las personas de conducta noble. Muy complacido con los príncipes, habló de la siguiente manera.
Texto 27: El Señor Siva dijo: Vosotros sois los hijos del rey Pracinabarhi; os deseo toda buena fortuna. Como también sé qué es lo que os disponéis a hacer, me he hecho visible ante vosotros para mostraros mi misericordia.
Texto 28: El Señor Siva continuó: En realidad, toda persona que se haya entregado a la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, que es el controlador de todo, tanto de la naturaleza material como de la entidad viviente, me es muy querida.
Texto 29: La persona que ejecuta correctamente el deber propio de su ocupación durante cien vidas adquiere los méritos necesarios para ocupar el puesto de Brahma; si su aptitud aumenta, puede acercarse al Señor Siva. La persona que se entrega directamente al Señor Krsna, Visnu, con una actitud de servicio devocional puro, se eleva inmediatamente a los planetas espirituales. El Señor Siva y los demás semidioses alcanzan esos planetas tras la destrucción del mundo material.
Texto 30: Todos vosotros sois devotos del Señor; por esa razón, yo reconozco que merecéis el mismo respeto que la propia Suprema Personalidad de Dios. De esta manera, sé que los devotos también me respetan y me aman. Así pues, para los devotos no puede haber nadie tan querido como yo.
Texto 31: Ahora voy a cantar un mantra que, además de ser trascendental, puro y auspicioso, es la mejor de las oraciones para todo el que aspire a alcanzar el objetivo supremo de la vida. Por favor, escuchad con atención este mantra que voy a cantar.
Texto 32: El gran sabio Maitreya continuó: Por su misericordia sin causa, el Señor Siva, la excelsa personalidad y gran devoto del Señor Narayana, continuó hablando a los hijos del rey, que estaban de pie ante él con las manos juntas.
Texto 33: El Señor Siva se dirigió a la Suprema Personalidad de Dios con la siguiente oración: ¡Oh, Suprema Personalidad de Dios, toda gloria a Ti! Tú eres la más excelsa de las almas autorrealizadas. Siempre eres auspicioso para las almas autorrealizadas, y por eso Te pido que seas auspicioso para mí. Por las perfectas enseñanzas que transmites, eres digno de adoración. Eres la Superalma; por eso Te ofrezco mis reverencias, pues eres el ser viviente supremo.
Texto 34: Mi Señor, Tú, por medio de la flor de loto que brota de Tu ombligo, eres el origen de la creación. Eres el supremo controlador de los sentidos y de los objetos de los sentidos, y eres también el omnipresente Vasudeva. Tu paz es plena, y debido a que resplandeces con Tu propia luz, las seis clases de transformaciones no Te perturban.
Texto 35: Mi querido Señor, Tú eres el origen de los componentes materiales sutiles, el amo de toda integración y de toda desintegración, la Deidad regente llamada Saṅkarsana, y el amo de toda inteligencia, cuya Deidad regente lleva el nombre de Pradyumna. Por todo ello, Te ofrezco mis respetuosas reverencias.
Texto 36: Mi Señor, Tú, en la forma de la Deidad rectora suprema llamada Aniruddha, eres el amo de los sentidos y de la mente. Por esa causa, Te ofrezco mis reverencias una y otra vez. Tú recibes los nombres de Ananta y de Saṅkarsana debido a Tu capacidad de destruir toda la creación con el ardiente fuego de Tu boca.
Texto 37: ¡Oh, mi Señor!, ¡oh, Aniruddha!, Tú eres la autoridad que abre las puertas de los sistemas planetarios superiores y de la liberación. Tú siempre estás en el corazón puro de la entidad viviente. Por ello Te ofrezco mis reverencias. Tu semen es como el oro, y así, en la forma de fuego, ayudas en los sacrificios védicos, que comienzan con el catur-hotra. Por ello Te ofrezco mis reverencias.
Texto 38: ¡Oh, mi Señor!, Tú eres quien abastece los Pitrlokas, y también a los semidioses. Tú eres la deidad regente de la Luna y el amo de los tres Vedas. Yo Te ofrezco mis respetuosas reverencias, pues eres la fuente original de la satisfacción de las entidades vivientes.
Texto 39: Mi querido Señor, Tú eres la gigantesca forma universal que contiene los cuerpos individuales de todas las entidades vivientes. Como sustentador de los tres mundos, mantienes la mente, los sentidos, el cuerpo y el aire de la vida contenidos en su interior. Por todo ello, Te ofrezco mis respetuosas reverencias.
Texto 40: Mi querido Señor, con la difusión de Tus vibraciones trascendentales, Tú revelas el verdadero sentido de todo. Tú eres el cielo omnipresente en el interior y en el exterior, y eres el objetivo supremo de las actividades piadosas que se ejecutan en este mundo material y fuera de él. Por todo ello, Te ofrezco una y otra vez mis respetuosas reverencias.
Texto 41: Mi querido Señor, Tú eres el testigo de los resultados de las actividades piadosas. Tú eres la atracción, la aversión y las actividades que de ellas resultan. Tú eres la causa de las miserables condiciones de vida que son fruto de la irreligión, y eres, por lo tanto, la muerte. Yo Te ofrezco mis respetuosas reverencias.
Texto 42: Mi querido Señor, Tú eres el supremo dispensador de toda bendición y de entre los disfrutadores, eres el disfrutador supremo y el más antiguo. Eres el maestro de la filosofía metafísica de todos los mundos, pues eres el Señor Krsna, la causa suprema de todas las causas. Tú eres el más grande de todos los principios religiosos; eres la mente suprema, y Tu cerebro no encuentra obstáculo en ninguna circunstancia. Por todo ello, Te ofrezco una y otra vez mis reverencias.
Texto 43: Mi querido Señor, Tú eres el controlador supremo del que realiza la acción, de las actividades de los sentidos, y de los resultados de esas actividades [karma]. Por lo tanto, eres el controlador del cuerpo, de la mente y de los sentidos. Eres además el controlador supremo del egotismo, Rudra. Eres la fuente del conocimiento y las actividades de los mandamientos védicos.
Texto 44: Mi querido Señor, yo deseo verte en la misma forma que adoran Tus muy queridos devotos. Tú tienes muchas otras formas, pero yo deseo verte en la forma que los devotos aman de manera especial. Por favor, sé misericordioso conmigo y muéstrame esa forma, pues sólo la forma que adoran los devotos puede satisfacer perfectamente todas las exigencias de los sentidos.
Texto 45-46: La belleza del Señor es como la de una nube oscura en la estación de las lluvias. Los rasgos de su cuerpo tienen el brillo de la lluvia. En verdad, Él es la esencia de toda belleza. El Señor tiene cuatro brazos, y la hermosura de Su rostro es exquisita. Sus ojos son como pétalos de loto, y Su nariz es delicadamente alzada; Su sonrisa atrae la mente; Su frente es hermosa, y también Sus oídos, en los que lleva preciosas joyas.
Texto 47-48: Por Su sonrisa abierta y misericordiosa, y por las miradas que deja caer sobre Sus devotos, el Señor es extremadamente hermoso. Su cabello es negro y ondulado, y Sus ropas, flotando en el viento, son como el polen azafrán que despiden las flores de loto. Los esplendorosos pendientes, el brillante almete, las ajorcas, el collar de flores, las campanitas tobilleras, el cinturón, y los demás adornos de Su cuerpo, en armonía con la caracola, el disco, la maza y la flor de loto, aumentan la belleza natural de la perla Kaustubha que lleva en el pecho.
Texto 49: Los hombros del Señor son como los del león. Sobre ellos lleva collares de flores, gargantillas y hombreras, que siempre resplandecen. A ello se añade la belleza de la perla Kaustubha-mani, y sobre Su oscuro pecho, las rayas de Srivatsa, que son los signos de la diosa de la fortuna. El brillo de esas rayas supera en belleza a las rayas doradas de la piedra de probar el oro. En verdad, esa belleza es mayor que la de la piedra de probar el oro.
Texto 50: La superficie del abdomen del Señor está embellecida con tres pliegues. La forma redondeada de Su abdomen recuerda la hoja del árbol de los banianos, y cuando respira, el movimiento de esos pliegues resulta sumamente hermoso. Las espirales del ombligo del Señor son tan profundas que parece como si el universo entero brotase de él, y aun así, desease regresar a su interior.
Texto 51: Por debajo de la cintura, el cuerpo del Señor es oscuro y está cubierto con ropas amarillas y un cinturón adornado con bordados de oro. Sus simétricos pies de loto, Sus pantorrillas, Sus muslos y Sus rodillas y tobillos son de una belleza extraordinaria. En verdad, todo el cuerpo del Señor forma un conjunto armónico.
Texto 52: Mi querido Señor, Tus pies de loto son tan hermosos que parecen dos pétalos recién abiertos de la flor de loto que crece durante el otoño. En verdad, la refulgencia que emana de las uñas de Tus pies de loto es tan luminosa que, de inmediato, disipa la oscuridad del corazón del alma condicionada. Mi querido Señor, por favor, muéstrame esa forma Tuya que siempre disipa todo rastro de oscuridad del corazón del devoto. Mi querido Señor, Tú eres el maestro espiritual supremo de todos; por lo tanto, Tú, en la forma del maestro espiritual, puedes iluminar a todas las almas condicionadas cubiertas por la oscuridad de la ignorancia.
Texto 53: Mi querido Señor, aquellos que desean purificar su existencia deben ocuparse siempre en meditar en Tus pies de loto, como antes se explicó. Los que son sinceros en la ejecución de sus deberes prescritos y desean liberarse del temor, deben emprender este proceso de bhakti-yoga.
Texto 54: Mi querido Señor, el rey encargado del reino celestial también desea alcanzar el objetivo supremo de la vida, el servicio devocional. De la misma manera, Tú eres el destino supremo de aquellos que se identifican contigo [aham brahmasmi]. Sin embargo, a ellos les es muy difícil alcanzarte, mientras que el devoto puede llegar a Ti con suma facilidad.
Texto 55: Mi querido Señor, el desempeño de servicio devocional puro es difícil incluso para las personas liberadas, pero ese servicio devocional es lo único que Te puede satisfacer. ¿Qué persona que tenga un deseo sincero de alcanzar la perfección de la vida seguiría otro proceso de autorrealización?
Texto 56: Con un simple movimiento de Sus cejas, la personificación del invencible tiempo puede acabar de inmediato con todo el universo. Sin embargo, el espantoso tiempo no se acerca al devoto que se ha refugiado por completo en Tus pies de loto.
Texto 57: El que tiene la fortuna de relacionarse con un devoto, aunque sólo sea por una fracción de un instante, se libera de la atracción por los resultados del karma y del jñana. ¿Qué interés puede tener entonces en las bendiciones de los semidioses, que están expuestos a las leyes del nacimiento y la muerte?
Texto 58: Mi querido Señor, Tus pies de loto son la causa de todo lo auspicioso, y destruyen toda la contaminación del pecado. Por eso pido de Tu Señoría que me bendigas dándome la compañía de Tus devotos, que están completamente purificados debido a que adoran Tus pies de loto, y que tan misericordiosos son con las almas condicionadas. Pienso que si me permites relacionarme con esos devotos, me habrás bendecido de verdad.
Texto 59: La energía externa, que es como un pozo oscuro, no confunde al devoto cuyo corazón se ha limpiado por completo mediante el proceso de servicio devocional, y que ha recibido el favor de Bhaktidevi. Cuando, de esa forma, se limpia por completo de todas las contaminaciones materiales, el devoto es muy feliz de poder entender Tu nombre, Tu fama, Tu forma, Tus actividades, etc.
Texto 60: Mi querido Señor, el Brahman impersonal se difunde por todas partes, como la luz del Sol o como el cielo. Y ese Brahman impersonal, que se difunde por todo el universo, y en el cual se manifiesta el universo entero, eres Tú.
Texto 61: Mi querido Señor, Tú tienes múltiples energías, que se manifiestan en múltiples formas. Con esas energías, has creado también la manifestación cósmica, y aunque la mantienes como si fuese permanente, en última instancia, la aniquilas. Aunque esos cambios y alteraciones no Te perturban, las entidades vivientes, perturbadas por ello, consideran que la manifestación cósmica es diferente o está separada de Ti. Mi Señor, Tú eres siempre independiente; es un hecho que puedo ver con claridad.
Texto 62: Mi querido Señor, Tu forma universal consta de los cinco elementos, los sentidos, la mente, la inteligencia, el ego falso (que es material) y Paramatma, Tu expansión parcial, que lo dirige todo. Los yogis no devotos, es decir, los karma-yogis y jñana-yogis, Te adoran con Sus respectivas actividades y desde Sus respectivas posiciones. Esto se afirma tanto en los sastras védicos como en sus corolarios; en verdad, en todas partes se afirma que sólo Tú debes ser adorado. Ésa es la sabia conclusión de todos los Vedas.
Texto 63: Mi querido Señor, sólo Tú eres la Persona Suprema, la causa de todas las causas. Antes de la creación del mundo material, Tu energía material permanece en estado latente. Cuando Tu energía material se agita, las tres cualidades [bondad, pasión e ignorancia] actúan, y como resultado de ello, se manifiesta la energía material total, que consta de egotismo, éter, aire, fuego, agua, tierra y toda la diversidad de semidioses y personas santas. De esa forma se crea el mundo material.
Texto 64: Mi querido Señor, después de crear mediante Tus propias potencias, entras en la creación en cuatro clases de formas. Tú, como estás dentro del corazón de las entidades vivientes, las conoces y sabes cómo disfrutan de sus sentidos. Lo que se llama felicidad en esta creación material es exactamente como el disfrute de las abejas con la miel que han reunido en el panal.
Texto 65: Mi querido Señor, no es posible tener una experiencia directa de Tu autoridad absoluta, pero al ver la actividad del mundo se puede deducir que, más tarde o más temprano, todo se destruye. El tiempo es muy poderoso, y cada cosa está siendo destruida por otra, como el animal que sirve de alimento a otro animal. Igual que el viento que dispersa las nubes del cielo, el tiempo lo dispersa todo.
Texto 66: Mi querido Señor, las entidades vivientes del mundo material son como locos que hacen planes para obtener logros materiales, y están siempre muy atareados en cumplir todo tipo de deseos. Eso se debe a la incontrolable codicia. La entidad viviente siempre está llena de intensas ansias de disfrutar de la materia, pero Tu Señoría está siempre alerta, y, a su debido tiempo, la atrapas, como la serpiente que caza un ratón y se lo traga sin esfuerzo alguno.
Texto 67: Mi querido Señor, toda persona erudita sabe que, si no Te adora, su vida no vale nada. Sabiendo esto, ¿cómo podría dejar de adorar Tus pies de loto? Nuestro mismo padre y maestro espiritual, el Señor Brahma, Te adoró con resolución, y los catorce manus han seguido sus pasos.
Texto 68: Mi querido Señor, las personas realmente eruditas saben que Tú eres el Brahman Supremo y la Superalma. Aunque todo el universo teme al Señor Rudra, que finalmente lo aniquila todo, para los devotos eruditos Tú eres el destino libre de temor que todos deben alcanzar.
Texto 69: Mis queridos hijos del rey, simplemente cumplid con vuestros deberes como reyes, conservando el corazón puro. Simplemente cantad esta oración con la mente fija en los pies de loto del Señor. Eso os traerá toda buena fortuna, pues el Señor Se sentirá muy complacido con vosotros.
Texto 70: ¡Oh, hijos del rey!, la Suprema Personalidad de Dios, Hari, está en el corazón de todos. Él está también en vuestros corazones. Por lo tanto, cantad las glorias del Señor y meditad continuamente en Él.
Texto 71: Mis queridos príncipes, he esbozado, en forma de oración, el sistema de yoga del canto del santo nombre. Todos vosotros debéis llevar en la mente este importante stotra, y debéis prometer guardarlo, a fin de llegar a ser grandes sabios. Actuando en silencio, como los grandes sabios, debéis practicar este método con atención y reverencia.
Texto 72: Originalmente recibimos estas oraciones de labios del Señor Brahma, el señor de todos los creadores. A los creadores, encabezados por Bhrgu, se les instruyó en ellas porque deseaban crear.
Texto 73: Cuando el Señor Brahma nos ordenó que creásemos, los prajapatis cantamos estas oraciones en alabanza de la Suprema Personalidad de Dios, y nos liberamos por completo de la ignorancia. Así pudimos crear las diversas especies de entidades vivientes.
Texto 74: El devoto cuya mente esté siempre absorta en el Señor Krsna y cante este stotra [oración] con gran atención y reverencia, no tardará en obtener la perfección más elevada de la vida.
Texto 75: Muchos son los logros que se pueden perseguir en el mundo material, pero de todos ellos, se considera que el logro de conocimiento es el más elevado, pues el océano de la nesciencia sólo se puede atravesar en la nave del conocimiento. No hay ninguna otra manera de cruzarlo.
Texto 76: Es muy difícil adorar y ofrecer servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios; sin embargo, al que recite o simplemente lea este stotra [oración] que yo he compuesto y recitado, le será muy fácil invocar la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios.
Texto 77: La Suprema Personalidad de Dios es el objetivo más querido de todas las bendiciones auspiciosas. El ser humano que recite la oración que he cantado puede complacer a la Suprema Personalidad de Dios. Ese devoto, fijo en el servicio devocional del Señor, puede obtener del Señor Supremo todo lo que desee.
Texto 78: El devoto que se levanta temprano por la mañana y, uniendo las manos, canta estas oraciones del Señor Siva, dando a otros la posibilidad de escucharlas también, se libera por completo del cautiverio de las actividades fruitivas, sin duda alguna.
Texto 79: Mis queridos hijos del rey, las oraciones que os he recitado van dirigidas a complacer a la Suprema Personalidad de Dios, la Superalma. Os aconsejo que recéis esas oraciones, pues producen el mismo efecto que las grandes austeridades. De esa forma, cuando alcancéis la madurez, lograréis el éxito en la vida, y ciertamente, sin la menor duda, todos los objetivos que os hayáis propuesto.