yogādeśam upāsādya
dhārayanto muni-vratāḥ
samāhita-dhiyaḥ sarva
etad abhyasatādṛtāḥ
yoga-ÄdeÅ›am — esta enseñanza de bhakti-yoga; upÄsÄdya — leyendo constantemente; dhÄrayantaḥ — y llevando en el corazón; muni-vratÄḥ — haced el voto de los grandes sabios, el voto de silencio; samÄhita — siempre fijo en la mente; dhiyaḥ — con inteligencia; sarve — todos vosotros; etat — esta; abhyasata — práctica; Ädá¹›tÄḥ — con gran reverencia.
En el sistema de hatha-yoga hay que practicar ejercicios fÃsicos, dhyana, dharana, asana, meditación, etc. Hay también que sentarse adoptando una determinada postura y concentrar la mirada en la punta de la nariz. En el sistema de hatha-yoga hay tantas reglas y regulaciones que su práctica en esta era es poco menos que imposible. La otra posibilidad es el sistema de bhakti- yoga, que es muy fácil, y no sólo en esta era, sino también en las demás; hace muchÃsimo tiempo, el Señor Siva abogó por él ante los prÃncipes hijos de Maharaja Pracinabarhisat. El bhakti-yoga no es un sistema de nuevo cuño; hace cinco mil años el propio Señor Krsna lo recomendó como el yoga más elevado. En la Bhagavad-gita (6.47), Krsna dice a Arjuna:
yoginam api sarvesam
mad-gatenantaratmana
sraddhavan bhajate yo mam
sa me yuktatamo matah
«De todos los yogis, aquel que tiene una gran fe y que siempre mora en MÃ, piensa en Mà y Me ofrece servicio amoroso trascendental, es el que está más Ãntimamente unido a Mà en yoga, y es el más elevado de todos. Ésa es Mi opinión».
El yogi más elevado es el que en su interior piensa constantemente en Krsna y canta las glorias del Señor. En otras palabras, este sistema de bhakti-yoga existe desde tiempo inmemorial, y en la actualidad se continúa en el movimiento para la conciencia de Krsna.
A este respecto es significativa la palabra muni-vratah, pues los que tienen interés en avanzar en la vida espiritual deben guardar silencio. Silencio significa hablar solamente krsna-katha. Ése es el silencio de Maharaja Ambarisa:
sa vai manah krsna-padaravindayor
vacamsi vaikuntha-gunanuvarnane
«El rey Ambarisa fijó siempre su mente en los pies de loto del Señor, y sólo hablaba de Él» (Bhag. 9.4.19). Nosotros también debemos aprovechar esta oportunidad que la vida nos ofrece de llegar a ser como los grandes santos por el simple hecho de no hablar con personas indeseables si no hay necesidad de ello. Debemos hablar de Krsna o cantar Hare Krsna, sin desviarnos. Eso se denomina muni-vrata. Debemos tener una inteligencia muy aguda (samahita-dhiyah) y que actúe siempre de un modo consciente de Krsna. Las palabras etad abhyasatadrtah indican que si recibimos estas instrucciones del maestro espiritual con gran reverencia (adrta), y las ponemos en práctica, el proceso de bhakti-yoga nos resultará extraordinariamente fácil.