kas tvat-padābjaḿ vijahāti paṇḍito
yas te 'vamāna-vyayamāna-ketanaḥ
viśańkayāsmad-gurur arcati sma yad
vinopapattiḿ manavaś caturdaśa
kaḥ — quién; tvat — Tus; pada-abjam — pies de loto; vijahÄti — evita; paṇá¸itaḥ — erudito; yaḥ — quien; te — a Ti; avamÄna — ridiculizar; vyayamÄna — disminuir; ketanaḥ — este cuerpo; viÅ›aá¹…kayÄ â€” sin duda alguna; asmat — nuestro; guruḥ — maestro espiritual, padre; arcati — adora; sma — en el pasado; yat — ese; vinÄ â€” sin; upapattim — agitación; manavaḥ — los manus; catuḥ-daÅ›a — catorce.
La palabra pandita significa «hombre sabio». ¿Quién es verdaderamente sabio? En la Bhagavad-gita se le describe de la siguiente manera:
bahunam janmanam ante
jñanavan mam prapadyate
vasudevah sarvam iti
sa mahatma sudurlabhah
«Después de muchos nacimientos y muertes, aquel que verdaderamente posee conocimiento se rinde a MÃ, sabiendo que Yo soy la causa de todas las causas y de todo lo que existe. Esa gran alma es muy difÃcil de encontrar».
Asà pues, cuando alcanza la verdadera sabidurÃa, después de muchas vidas y muchos intentos caprichosos de autorrealización, el hombre sabio se entrega a la Suprema Personalidad de Dios, Krsna. Ese mahatma, esa persona erudita, sabe que Krsna, Vasudeva, lo es todo (vasudevah sarvam iti). Las personas eruditas siempre piensan que quien no es devoto y no adora al Señor Krsna está desperdiciando su vida. También Srila Rupa Gosvami dice que el devoto, al avanzar espiritualmente, comprende que debe ser reservado y perseverante (ksantih), y que debe ocuparse en el servicio del Señor sin perder el tiempo (avyartha-kalatvam). También debe estar desapegado del atractivo de la materia (viraktih), y no debe anhelar respeto material alguno como resultado de sus actividades (mana-sunyata). Debe tener confianza plena en que Krsna le otorgará Su misericordia (asa- bandhah), y siempre debe estar muy deseoso de servir al Señor fielmente (samutkantha). El hombre sabio siempre está muy deseoso de glorificar al Señor cantando y escuchando (nama-gane sada rucih); asà mismo, también está deseoso de describir Sus cualidades trascendentales (asaktis tad-gunakhyane). Debe sentir atracción por los lugares en que el Señor llevó a cabo Sus pasatiempos (pritis tad- vasati-sthale). Éstas son caracterÃsticas del devoto avanzado.
El devoto avanzado, es decir, el ser humano perfecto que es verdaderamente sabio y erudito, no puede dejar de servir los pies de loto del Señor. La vida del Señor Brahma es muy larga (4.320.000.000 años son doce horas de uno de sus dÃas), pero aun asÃ, Brahma teme a la muerte, y en consecuencia se ocupa en el servicio devocional del Señor. De la misma manera, todos los manus que aparecen y desaparecen durante el dÃa de Brahma también se ocupan en el servicio devocional del Señor. En un dÃa de Brahma aparecen y desaparecen catorce manus. El primero de ellos es Svayambhuva Manu. Cada manu vive durante setenta y un yugas, y cada yuga dura 4.320.000 años. A pesar de que su vida es muy larga, los manus se preparan para la siguiente vida ocupándose en el servicio devocional del Señor. En esta era, los seres humanos sólo viven de sesenta a ochenta años, y ese corto perÃodo está disminuyendo poco a poco. Por lo tanto, la necesidad de emprender la adoración de los pies de loto del Señor con el canto constante del mantra Hare Krsna, como recomienda el Señor Caitanya Mahaprabhu, es todavÃa más imperiosa.
trnad api sunicena
taror iva sahisnuna
amanina manadena
kirtaniyah sada harih
Siksastaka
La persona que se ocupa en servicio devocional, a menudo se ve rodeada de gente envidiosa y de muchos enemigos que tratan de vencerle o detenerle. Eso no es nuevo, ni exclusivo de la era actual, pues hace muchÃsimo tiempo, Prahlada Maharaja, por ocuparse en el servicio devocional del Señor, sufrió la persecución de Hiranyakasipu, su demonÃaco padre. Los ateos siempre están dispuestos a perseguir al devoto; la sugerencia de Caitanya Mahaprabhu, por consiguiente, es que hay que ser muy tolerante con ellos. No obstante, hay que continuar cantando el mantra Hare Krsna y predicando su canto, porque esa prédica y ese canto constituyen la perfección de la vida. Hay que cantar y predicar acerca de lo urgente que es alcanzar la perfección de la vida en todos los aspectos. Asà pues, hay que ocuparse en el servicio devocional del Señor y seguir los pasos de los acaryas anteriores, empezando por el Señor Brahma, etc.