स्वधर्मनिष्ठः शतजन्मभिः पुमा
न्विरिञ्चतामेति ततः परं हि माम् ।
अव्याकृतं भागवतोऽथ वैष्णवं
पदं यथाहं विबुधाः कलात्यये ॥२९॥

sva-dharma-niṣṭhaḥ śata-janmabhiḥ pumān

viriñcatām eti tataḥ paraḿ hi mām

avyākṛtaḿ bhāgavato 'tha vaiṣṇavaḿ

padaḿ yathāhaḿ vibudhāḥ kalātyaye

sva-dharma-niṣṭhaḥ — el que está situado en su propio dharma, su propia ocupación; Å›ata-janmabhiḥ — durante cien vidas; pumÄn — la entidad viviente; viriñcatÄm — el puesto del Señor BrahmÄ; eti — obtiene; tataḥ — a continuación; param — morada; hi — ciertamente; mÄm — me alcanza; avyÄká¹›tam — sin desviación; bhÄgavataḥ — a la Suprema Personalidad de Dios; atha — por lo tanto; vaiṣṇavam — el devoto puro del Señor; padam — puesto; yathÄ â€” como; aham — yo; vubudhÄḥ — semidioses; kalÄ-atyaye — tras la aniquilación del mundo material.


Texto

La persona que ejecuta correctamente el deber propio de su ocupación durante cien vidas adquiere los méritos necesarios para ocupar el puesto de Brahma; si su aptitud aumenta, puede acercarse al Señor Siva. La persona que se entrega directamente al Señor Krsna, Visnu, con una actitud de servicio devocional puro, se eleva inmediatamente a los planetas espirituales. El Señor Siva y los demás semidioses alcanzan esos planetas tras la destrucción del mundo material.

Significado

Este verso se refiere la perfección más elevada del proceso evolutivo. Tal como explica el poeta vaisnava Jayadeva Gosvami: pralaya-payodhi-jale dhrtavan asi vedam. Comencemos por remontarnos en el proceso evolutivo hasta el momento de la devastación (pralaya), cuando todo el universo se llena de agua. En ese momento abundan los peces y otros seres acuáticos, de los cuales evolucionan las plantas trepadoras, los árboles, etc. De éstos proceden los insectos y reptiles, y de éstos, las aves, animales, seres humanos y, por último, los seres humanos civilizados. El ser humano civilizado se encuentra en un eslabón evolutivo que le permite seguir progresando en la vida espiritual. En el verso se afirma (sva-dharma-nisthah) que la entidad viviente que llega a la forma de vida civilizada debe seguir el sva-dharma, es decir, la división de la sociedad conforme al trabajo y las aptitudes. Esto se indica en la Bhagavad-gita (4.13):

catur-varnyam maya srstam
guna-karma-vibhagasah

«Conforme a las tres modalidades de la naturaleza material y a las actividades asociadas con ellas, Yo creo las cuatro divisiones de la sociedad humana».

La sociedad humana civilizada tiene que estar dividida en brahmanas, ksatriyas, vaisyas, y sudras, y todo el mundo debe ejecutar correctamente el deber propio de su ocupación conforme a la división a que pertenezca. En el verso se explica (sva-dharma-nisthah) que el hecho de ser brahmana, ksatriya, vaisya o sudra no es importante. Al ser humano que ejecuta de la forma adecuada el deber particular correspondiente a su posición, se le considera civilizado. Si no lo hace, no es mejor que un animal. También se menciona en el verso que todo aquel que ejecute el deber propio de su ocupación (sva-dharma) durante cien vidas (por ejemplo, un brahmana que continúe actuando como brahmana) adquiere la aptitud necesaria para elevarse hasta Brahmaloka, el planeta en que vive el Señor Brahma. También existe un planeta denominado Sivaloka, o Sadasivaloka, que está situado en una posición marginal entre el mundo material y el espiritual. Aquel que, después de llegar a Brahmaloka, adquiere mayores méritos, se eleva hasta Sadasivaloka. Del mismo modo, si continúa progresando, puede llegar a los Vaikunthalokas. Esos Vaikunthalokas son el objetivo de todos, incluso de los semidioses, y puede llegar a ellos el devoto que está libre del deseo de beneficios materiales. Como se indica en la Bhagavad-gita (6), ni siquiera en Brahmaloka se está libre de las miserias materiales (abrahma-bhuvanal lokah punar avatino 'rjuna). De la misma manera, tampoco en Sivaloka se logra seguridad, pues es un planeta marginal. Sin embargo, el que se eleva hasta Vaikunthaloka alcanza la perfección más elevada de la vida y la culminación del proceso evolutivo (mam upetya tu kaunteya punar janma na vidyate). En otras palabras, aquí se confirma que cuando una persona ha llegado a la sociedad humana y ha perfeccionado su conciencia, entonces debe emprender el proceso de conciencia de Krsna a fin de elevarse hasta Vaikunthaloka o Krsnaloka tan pronto como abandone el cuerpo. Tyaktva deham punar janma naiti mam eti so 'rjuna (Bg. 4.9). El devoto que es completamente consciente de Krsna y que no siente atracción por ningún otro loka o planeta, ni siquiera por Brahmaloka o Sivaloka, entra de inmediato en Krsnaloka (mam eti). Ésa es la perfección más elevada de la vida y la perfección del proceso evolutivo.