पृथ्व्याः स वै गुरुभरं क्षपयन् कुरूणा
मन्तःसमुत्थकलिना युधि भूपचम्वः ।
दृष्ट्या विधूय विजये जयमुद्विघोष्य
प्रोच्योद्धवाय च परं समगात् स्वधाम ॥६७॥

pṛthvyāḥ sa vai guru-bharaḿ kṣapayan kurūṇām

antaḥ-samuttha-kalinā yudhi bhūpa-camvaḥ

dṛṣṭyā vidhūya vijaye jayam udvighoṣya

procyoddhavāya ca paraḿ samagāt sva-dhāma

pṛthvyāḥ — en la Tierra; saḥ — Él (el Señor Kṛṣṇa); vai — en verdad; guru-bharam — una gran carga; kṣapayan — terminar por completo; kurūṇām — de las personalidades nacidas en la dinastía Kuru; antaḥ-samuttha-kalinā — por suscitar enemistad y desavenencia entre los hermanos; yudhi — en la batalla de Kurukṣetra; bhūpa-camvaḥ — todos los reyes demoníacos; dṛṣṭyā — con Su mirada; vidhūya — limpiar sus actividades pecaminosas; vijaye — con victoria; jayam — victoria; udvighoṣya — proclamar (la victoria de Arjuna); procya — dar instrucciones; uddhavāya — a Uddhava; ca — también; param — trascendental; samagāt — regresó; sva-dhāma — a Su propia morada.


Texto

A continuación, y para disminuir la carga del mundo, el Señor Sri Krsna provocó un malentendido entre miembros de la misma familia. Con sólo mirarles, destruyó a todos los reyes demoníacos en el campo de batalla de Kuruksetra y proclamó la victoria de Arjuna. Finalmente, instruyó a Uddhava acerca de la devoción y la vida trascendental, y regresó a Su morada en Su forma original.

Significado

Paritranaya sadhunam vinasaya ca duskrtam. El campo de batalla de Kuruksetra fue el lugar en que el Señor Krsna cumplió con Su misión, pues, por la misericordia del Señor, Arjuna logró la victoria debido a que era un gran devoto, mientras que todos los demás fueron matados por la mirada del Señor, que les purificó de todas las actividades pecaminosas y les habilitó para alcanzar sarupya. Finalmente, el Señor Krsna instruyó a Uddhava acerca de la vida trascendental de servicio devocional, y, a su debido tiempo, regresó a Su morada. Las instrucciones del Señor en la forma de la Bhagavad-gita están llenas de jñana y vairagya, conocimiento y renunciación. Ésas son dos cosas que tenemos que aprender en la forma humana de vida: cómo desapegarnos del mundo material, y cómo adquirir conocimiento completo de la vida espiritual. Ésa es la misión del Señor (paritranaya sadhunam vinasaya ca duskrtam). Después de haber completado por entero Su misión, el Señor regresó a Su hogar, Goloka Vrndavana.

Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Vigésimo Cuarto del Canto Noveno del , titulado «Krsna, la Suprema Personalidad de Dios».


- Terminado en Bhuvanesvara, India, con ocasión del establecimiento de un templo de Krsna-Balarama.

FIN DEL NOVENO CANTO

RESUMEN DEL CANTO DÉCIMO

A continuación presentamos un breve resumen del Canto Décimo, capítulo por capítulo. El Capítulo Uno, que tiene sesenta y nueve versos, explica que Maharaja Pariksit estaba muy deseoso de saber acerca de la encarnación del Señor Krsna; cuenta también que Kamsa mató a seis hijos de Devaki porque tenía miedo de ser matado por el octavo. El Capítulo Dos consta de cuarenta y dos versos, en los que se explica la entrada de la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, en el vientre de Devaki para cumplir Su misión de matar a Kamsa. Cuando el Señor Krsna Se encontraba en el vientre de Devaki, todos los semidioses, guiados por el Señor Brahma, Le ofrecieron oraciones. El Capítulo Tres consta de cincuenta y tres versos, y explica el advenimiento del Señor Krsna en Su forma original. Los padres del Señor, conscientes de Su advenimiento, Le ofrecieron oraciones. Por temor de Kamsa, el padre del Señor llevó al niño de Mathura a Gokula Vrndavana. El Capítulo Cuatro consta de cuarenta y seis versos, que hablan de una profecía de la diosa Candika. Después de consultar con amigos demoníacos, Kamsa dispuso la matanza de todos los niños nacidos en aquellos días, pues pensaba que eso le beneficiaría.

El Capítulo Cinco consta de treinta y dos versos, en los que se explica que Nanda Maharaja, después de celebrar la ceremonia del nacimiento de Krsna, fue a Mathura, donde recibió la visita de Vasudeva. El Capítulo Seis consta de cuarenta y cuatro versos. En él, Nanda Maharaja, siguiendo el consejo de su amigo Vasudeva, regresa a Gokula. En el camino ve el cadáver de la demonia Putana y se llena de asombro al saber que ha sido matada por Krsna. El Capítulo Siete, que consta de treinta y siete versos, refleja el entusiasmo de Maharaja Pariksit por escuchar los pasatiempos infantiles del Señor Krsna, que mató a Sakatasura y Trnavartasura y mostró toda la manifestación cósmica dentro de Su boca. En el Capítulo Ocho hay cincuenta y dos versos, que explican que Krsna y Balarama recibieron Sus nombres en una ceremonia celebrada por Gargamuni; también recoge las divertidas actividades de Krsna y Balarama mientras andaban a gatas por el suelo, daban Sus primeros pasos, y robaban la mantequilla y rompían las vasijas en que se guardaba. El capítulo explica también la visión de la forma universal.

El Capítulo Nueve, que tiene veintitrés versos, trata de los trastornos que Krsna causó a Su madre mientras ésta batía mantequilla. Cuando ella dejó a Krsna y se fue a la cocina para atender la leche que estaba a punto de derramarse, sin permitir que Krsna mamara de su pecho, Él Se enfadó mucho y rompió una vasija de yogur. Para castigar la travesura de su hijo, madre Yasoda trató de atarle, pero, por mucho que lo intentaba, no podía, pues se encontraba con que la cuerda era siempre demasiado corta para hacer el nudo. En el Capítulo Diez hay cuarenta y tres versos. En él se narra que Krsna, Damodara, derribó los árboles gemelos yamalarjuna y, por Su misericordia, los dos semidioses que vivían en ellos se liberaron. En el Capítulo Once hay cincuenta y nueve versos. Se cuenta en él que Nanda Maharaja desató a Krsna y que Krsna Se mostró misericordioso con una vendedora que Le cambió por frutas unos granos de cereal; también se explica que Nanda Maharaja y otras familias decidieron irse de Gokula a Vrndavana, donde Krsna mató a Vatsasura y a Bakasura.

El Capítulo Doce consta de cuarenta y cuatro versos, que explican los pasatiempos de Krsna y los pastorcillos de vacas en el bosque, así como la muerte del demonio Aghasura. El Capítulo Trece consta de sesenta y cuatro versos, donde se explica que Brahma robó los terneros de Krsna y ocultó a los pastorcillos de vacas, Sus amigos. Durante un año, Krsna manifestó Sus pasatiempos expandido en formas idénticas a las de los terneros y los niños. De ese modo desconcertó a Brahma, quien finalmente, después de disiparse su ilusión, se entregó a Él. El Capítulo Catorce consta de sesenta y un versos, en los cuales Brahma ofrece oraciones a Krsna después de entender perfectamente que Krsna es la Suprema Personalidad de Dios. El Capítulo Quince consta de cincuenta y dos versos, donde se explica que Krsna entró en el bosque de Talavana con Balarama; allí, Balarama mató a Dhenukasura y Krsna protegió a los pastorcillos y las vacas de los venenosos efectos de Kaliya.

El Capítulo Dieciséis consta de sesenta y siete versos, donde se explica el castigo que Krsna infligió a Kaliya; también incluye las oraciones de las esposas de Kaliya. En el Capítulo Diecisiete hay veinticinco versos, donde se explica la razón de que Kaliya entrase en el río Yamuna después de abandonar su hogar, Nagalaya, una de las dvipas, que, según algunos, coincide con las islas Fiji. El capítulo explica también que Garuda fue maldecido por Saubhari Ṛsi, y que los pastorcillos de vacas, los amigos de Krsna, se sintieron revivir cuando Krsna salió del Yamuna. Por último, cuenta que Krsna dominó el incendio del bosque y salvó a los habitantes de Vraja mientras estaban dormidos.

El Capítulo Dieciocho consta de treinta y dos versos, que presentan una descripción de Krsna y Balarama, de Sus meriendas en el bosque, y del clima de Vrndavana en verano y en primavera. También explica que el Señor Balarama mató a Pralambasura. El Capítulo Diecinueve consta de dieciséis versos, donde se explica que Krsna entró en el bosque de Muñjaranya, salvó a los pastorcillos y las vacas del incendio del bosque, y los llevó a Bhandiravana. El Capítulo Veinte consta de cuarenta y nueve versos, donde se explican las diversiones de Balarama y Krsna en el bosque con los pastorcillos de vacas durante la estación de las lluvias, y nos ofrece algunas instrucciones en forma de analogías referidas a la estación de las lluvias y el otoño.

El Capítulo Veintiuno consta de veinte versos, donde se explica que Krsna, durante el otoño, hizo sonar Su flauta en el bosque de Vrndavana y atrajo a las gopis, que estaban cantando Sus glorias. El Capítulo Veintidós consta de treinta y ocho versos, donde se explica que las gopis oraron a la diosa Katyayani para que Krsna fuese su esposo, y que, más tarde, Krsna les robó la ropa mientras se bañaban en el Yamuna. El Capítulo Veintitrés consta de cincuenta y dos versos, donde se explica que los pastorcillos de vacas, en cierta ocasión en que tenían mucha hambre, siguieron las indicaciones de Krsna y pidieron algo de comer para Krsna y para ellos mismos a unos brahmanas que estaban celebrando yajñas. Aunque los niños se lo pidieron, los brahmanas no quisieron dar nada a Krsna y a Balarama. Sus esposas, sin embargo, sí fueron caritativas, y Krsna les concedió Su misericordia.

El Capítulo Veinticuatro consta de treinta y ocho versos, donde se explica que Krsna desafió la prestigiosa posición del rey Indra, deteniendo el indra-yajña y adorando en su lugar a Govardhana. El Capítulo Veinticinco consta de treinta y tres versos. En él se explica que el rey Indra montó en cólera por la interrupción del indra-yajña e inundó la zona de Vrndavana, Vraja, con lluvias torrenciales, para matar a todos sus habitantes. Krsna, sin embargo, respondió al desafio de Indra levantando la colina Govardhana como si fuese una sombrilla y protegiendo con ella a todas las vacas y todo Vrndavana. El Capítulo Veintiséis consta de veinticinco versos, donde se explica que Nanda Maharaja, enormemente asombrado ante las extraordinarias actividades de Krsna, narró para todos los pastores de vacas la historia de las opulencias de Krsna, tal y como Gargamuni las había predicho. El Capítulo Veintisiete, que consta de veintiocho versos, explica que el rey Indra, al ver el ilimitado poder del Señor Krsna, Le adoró, bañándole todo el cuerpo con leche de la surabhi. Krsna fue así conocido con el nombre de Govinda. El Capítulo Veintiocho consta de diecisiete versos, donde se explica que Krsna, después de rescatar a Su padre, Nanda Maharaja, que había sido apresado por Varuna, mostró a los pastores de vacas la situación de Vaikunthaloka.

El Capítulo Veintinueve consta de cuarenta y ocho versos, donde se recogen las palabras que Krsna dirigió a las gopis antes del rasa-lila; también se explica que, después de dar comienzo al rasa-lila, Krsna desapareció. El Capítulo Treinta consta de cuarenta y cuatro versos, donde se explica que las gopis, al verse separadas de Krsna, se volvían locas buscándole por todo el bosque. La gopis encontraron a Srimati Radharani, la hija del rey Vrsabhanu, y, con ella, recorrieron las orillas del Yamuna buscando a Krsna. El Capítulo Treinta y Uno consta de diecinueve versos, en los que las desconsoladas gopis esperan llenas de ansiedad encontrarse con Krsna. El Capítulo Treinta y Dos consta de veintidós versos. En él, Krsna Se une de nuevo a las gopis, que sienten la satisfacción plena del amor extático por Él. El Capítulo Treinta y Tres consta de treinta y nueve versos. En él, Krsna Se expande en muchas formas entre las gopis, con las cuales baila la danza rasa. Seguidamente, todos se bañan en el río Yamuna. En este capítulo, Sukadeva alivia las dudas de Pariksit acerca del rasa-lila.

El Capítulo Treinta y Cuatro consta de treinta y dos versos, donde se explica que Nanda Maharaja, el padre de Krsna, fue devorado por una enorme serpiente pitón que, en el pasado, había sido un semidiós llamado Vidyadhara, a quien maldijo Aṅgira Ṛsi. Krsna rescató a Su padre y, al mismo tiempo, salvó al semidiós. El Capítulo Treinta y Cinco consta de veintiséis versos, donde se explica que, mientras Krsna iba con las vacas a los campos de pastoreo, las gopis cantaban con sentimientos de separación.

El Capítulo Treinta y Seis consta de cuarenta versos, donde se explica que Krsna mató a Aristasura. También explica que Kamsa se dispuso a matar a Rama y a Krsna, después de que Narada le revelase que eran hijos de Vasudeva. Para ello envió a su sirviente Kesi a Vrndavana; más tarde envió también a Akrura, con la misión de llevar a Rama y a Krsna a Mathura. El Capítulo Treinta y Siete consta de treinta y tres versos, donde se explica que Krsna mató al demonio Kesi. Narada adoró a Krsna narrando Sus futuras actividades, y Krsna mató al demonio Vyomasura. El Capítulo Treinta y Ocho consta de cuarenta y tres versos, donde se explica la llegada de Akrura a Vrndavana y el recibimiento que Rama-Krsna y Nanda Maharaja le ofrecieron. El Capítulo Treinta y Nueve consta de cincuenta y siete versos, donde se explica que Rama y Krsna, atendiendo a la invitación de Kamsa, partieron hacia Mathura. Cuando ya estaban en la cuadriga, a punto de marcharse, las gopis comenzaron a llorar, y Krsna envió a Su mensajero para calmarlas. De ese modo pudo salir hacia Mathura. En el camino, Akrura pudo contemplar todo Visnuloka en las aguas del Yamuna.

El Capítulo Cuarenta consta de treinta versos, donde se recogen las oraciones de Akrura. El Capítulo Cuarenta y Uno, que consta de cincuenta y dos versos, relata la entrada de Rama y Krsna en la ciudad de Mathura. Todas las damas de la ciudad se llenaron de júbilo al ver a los dos hermanos. Krsna mató a un lavandero, y glorificó y bendijo a Sudama. El Capítulo Cuarenta y Dos, que consta de treinta y ocho versos, explica que Krsna liberó a Kubja y rompió el gigantesco arco de Kamsa, matando también a los guardias que cuidaban de él. Fue entonces cuando se encontraron Kamsa y Krsna. El Capítulo Cuarenta y Tres consta de cuarenta versos. Antes de entrar en el circo de Kamsa, Krsna mató al elefante Kuvalayapida. Una vez dentro del recinto, habló con Canura. El Capítulo Cuarenta y Cuatro, que consta de cincuenta y un versos, narra cómo Krsna y Balarama mataron a los luchadores Canura y Mustika y, a continuación, a Kamsa y sus ocho hermanos. No obstante, Krsna consoló a las esposas de Kamsa y a Vasudeva y Devaki, Sus propios padres.

El Capítulo Cuarenta y Cinco consta de cincuenta versos, donde se explica que Krsna reconfortó a Sus padres y celebró la coronación de Su abuelo Ugrasena. Después de prometer a los habitantes de Vrndavana que regresaría muy pronto, Krsna Se sometió a las ceremonias rituales de los ksatriyas, hizo voto de brahmacarya, y vivió en el guru-kula, donde realizó Sus estudios. Cuando mató al demonio Pañcajana, obtuvo la caracola Pañcajanya. Krsna rescató al hijo de Su guru, prisionero de Yamaraja, y se lo devolvió. Después de ofrecer ese guru-daksina como retribución a su maestro, el Señor Krsna regresó a Mathura-puri. El Capítulo Cuarenta y Seis consta de cuarenta y nueve versos, donde se explica que Krsna envió a Uddhava a Vrndavana para tranquilizar a Sus padres, Nanda Maharaja y Yasoda. El Capítulo Cuarenta y Siete consta de sesenta y nueve versos, donde se explica que Uddhava, siguiendo la orden de Krsna, tranquilizó a las gopis y regresó a Mathura. Uddhava pudo entonces darse cuenta del amor extático que los habitantes de Vrndavana sentían por Krsna.

El Capítulo Cuarenta y Ocho consta de treinta y seis versos, donde se explica que Krsa satisfizo el deseo de Kubja yendo a su casa y disfrutando con ella. Krsna visitó entonces el hogar de Akrura. Satisfecho con las oraciones de Akrura, Krsna le alabó y le envió a Hastinapura a recoger noticias acerca de los Pandavas. El Capítulo Cuarenta y Nueve consta de treinta y un versos, donde se explica que Akrura, siguiendo las órdenes de Krsna, fue a Hastinapura. Allí se encontró con Vidura y con Kunti, y supo por ellos de las injusticias de Dhrtarastra con los Pandavas. Informado de la fe que los Pandavas tenían en Krsna, Akrura dio una serie de consejos a Dhrtarastra. Cuando hubo comprendido la mentalidad de Dhrtarastra, regresó a Mathura, donde relató todo lo relacionado con la situación en Hastinapura.

El Capítulo Cincuenta consta de cincuenta y siete versos. Jarasandha, al enterarse de la muerte de su yerno, Kamsa, atacó Mathura para matar a Rama y a Krsna, pero fue derrotado diecisiete veces. Mientras Jarasandha preparaba el decimoctavo ataque, Kalayavana, siguiendo el consejo de Narada, atacó Mathura también. La dinastía Yadava se refugió entonces en una fortaleza dentro del agua y vivió en ella en virtud del poder místico. Tras brindar plena protección a la dinastía Yadava y consultar con el Señor Baladeva, el Señor Krsna emergió de Dvaraka. El Capítulo Cincuenta y Uno, que consta de sesenta y tres versos, explica que Mucukunda mató a Kalayavana con sólo mirarle.

El Capítulo Cincuenta y Dos consta de cuarenta y cuatro versos. En este capítulo, Mucukunda ofrece oraciones a Krsna. A continuación, Krsna mata a todos los soldados de Kalayavana y regresa a Dvaraka con Su botín. Cuando Jarasandha volvió a atacar Mathura, Rama y Krsna, actuando como si le tuvieran miedo, huyeron a la cumbre de una montaña, que Jarasandha incendió. Sin que Jarasandha Les viese, Krsna y Balarama saltaron de la montaña y fueron a Dvaraka, que estaba rodeada por el mar. Jarasandha, pensando que Krsna y Balarama habían muerto, regresó con sus soldados a su país, y Krsna continuó viviendo en Dvaraka. Rukmini, la hija de Vidarbha, se sentía muy atraída por Krsna, y Le envió una carta por intermedio de un brahmana. El Capítulo Cincuenta y Tres consta de cincuenta y siete versos. Atendiendo al ruego de Rukmini, Krsna fue a la ciudad de Vidarbha y raptó a la princesa en presencia de Jarasandha y otros enemigos. El Capítulo Cincuenta y Cuatro consta de sesenta versos, donde se explica que Krsna derrotó a todos los príncipes que se Le enfrentaron, y desfiguró a Rukmi, el hermano de Rukmini. Krsna regresó entonces a Dvaraka con Rukmini, y allí celebraron su matrimonio. Rukmi, sin embargo, permaneció en un lugar llamado Bhojakata, muy resentido contra su cuñado, Krsna. El Capítulo Cincuenta y Cinco, que consta de cuarenta versos, cuenta el nacimiento de Pradyumna, que fue raptado por Sambarasura. Pradyumna, más tarde, mató a Sambarasura y regresó a Dvaraka con su esposa, Ratidevi.

El Capítulo Cincuenta y Seis consta de cuarenta y cinco versos. El rey Satrajit, por la misericordia del dios del Sol, había recibido una joya llamada Syamantaka. Esa joya, más tarde, le fue robada, y Satrajit creyó injustamente que había sido Krsna. Pero Krsna, para defender Su buen nombre, recuperó la joya, casándose además con la hija de Jambavan. Más tarde, Krsna Se casó con la hija de Satrajit y recibió una copiosa dote. Como se explica en el Capítulo Cincuenta y Siete, que consta de cuarenta y dos versos, al tener noticias del incendio de la casa de laca de los Pandavas, Balarama y Krsna fueron a Hastinapura. Cuando Satrajit fue matado por Satadhanva, instigado por Akrura y Krtavarma, Balarama y Krsna regresaron a Dvaraka. Satadhanva dejó la joya Syamantaka al cuidado de Akrura y huyó al bosque, de modo que Krsna no logró encontrar la joya a pesar de matar a Satadhanva. Finalmente, la joya fue hallada y le fue encomendada a Akrura. El Capítulo Cincuenta y Ocho consta de cincuenta y ocho versos. Krsna fue a Indraprastha para ver a los Pandavas, que habían estado viviendo de incógnito en el bosque. En esa ocasión, Krsna Se casó con cinco esposas, la principal de las cuales era Kalindi. Después de que Krsna y Arjuna incendiasen el bosque Khandava, Arjuna recibió el arco Gandiva. El demonio Maya Danava construyó para los Pandavas una casa de asambleas, lo cual causó gran pesar a Duryodhana.

El Capítulo Cincuenta y Nueve consta de cuarenta y cinco versos. Krsna, para complacer un ruego de Indra, mató al demonio Narakasura, hijo de la personificación de la Tierra. Krsna mató también a Mura y los demás demonios aliados de Narakasura. La personificación de la Tierra ofreció oraciones a Krsna y Le devolvió todo lo que su hijo había robado. Krsna liberó entonces de todo temor al hijo de Narakasura, y Se casó con las dieciséis mil princesas que el demonio había raptado. En otro pasaje de este capítulo, Krsna Se lleva de los planetas celestiales la planta parijata, con lo cual se pone en evidencia la necedad de Indra y otros semidioses.

El Capítulo Sesenta consta de cincuenta y nueve versos. En este capítulo, Krsna calma a Rukmini después de haber provocado su ira con palabras jocosas. A continuación, ambos Se enzarzan en una disputa de enamorados. El Capítulo Sesenta y Uno consta de cuarenta versos. En él se incluye una relación de los hijos y nietos de Krsna. En la celebración de la boda de Aniruddha, Balarama mata a Rukmi y rompe los dientes al rey de Kaliṅga.

El Capítulo Sesenta y Dos consta de treinta y tres versos. Este capítulo comienza con el relato del rapto de ¶sa, la hija de Banasura, e incluye los pasatiempos amorosos de ¶sa y Aniruddha. También relata el combate entre Aniruddha y Banasura, en el que Banasura capturó a Aniruddha con un lazo serpentino. El Capítulo Sesenta y Tres, que consta de cincuenta y tres versos, explica que las fuerzas del Señor Siva se vieron superadas en una batalla entre Banasura y los Yadavas. El raudra-jvara, que fue vencido por el vaisnava-jvara, ofreció oraciones a Krsna. Krsna cortó los brazos a Bana, dejándole sólo con cuatro de los mil brazos que tenía, y mostrándole, de esa forma, Su misericordia. Después de esto, Krsna regresó a Dvaraka con ¶sa y Aniruddha.

El Capítulo Sesenta y Cuatro consta de cuarenta y cuatro versos. Krsna liberó de una maldición al rey Nrga, el hijo de Iksvaku, e instruyó a todos los reyes explicando el pecado de apropiarse indebidamente de los bienes de los brahmanas. En relación con la liberación del rey Nrga, Krsna instruyó a los Yadavas, que estaban envanecidos y orgullosos de sus riquezas, opulencias, disfrute, etc.

El Capítulo Sesenta y Cinco consta de treinta y cuatro versos, donde se explica que el Señor Baladeva visitó Gokula, deseoso de ver a Sus amigos y familiares. En los meses de caitra y vaisakha, el Señor Balarama llevó a cabo los lilas rasa-rasotsava y yamuna-karsana con las gopis en los bosques de las orillas del Yamuna.

Como se explica en el Capítulo Sesenta y Seis, que consta de cuarenta y tres versos, Krsna fue a Kasi, donde mató a Paundraka, a su amigo el rey de Kasi y a Sudaksina, entre otros. El Capítulo Sesenta y Siete, que consta de veintiocho versos, explica que el Señor Baladeva, mientras disfrutaba en la montaña Raivataka con muchas jóvenes hermosas, acabó con el maligno gorila Dvivida, hermano de Mainda y amigo de Narakasura.

El Capítulo Sesenta y Ocho tiene cincuenta y cuatro versos, donde se explica que Samba, el hijo de Jambavati, raptó a Laksmana, la hija de Duryodhana, y, tras un combate contra los Kauravas, fue hecho prisionero. Para liberarle y establecer la paz, el Señor Baladeva fue a Hastinapura en calidad de bienqueriente. Los Kauravas, sin embargo, se mostraron tan intransigentes que, al ver su arrogancia, el Señor Baladeva removió la ciudad de Hastinapura de sus cimientos arrastrándola con Su arado. Los Kauravas, con Duryodhana al frente, ofrecieron oraciones al Señor Baladeva, quien entonces regresó a Dvaraka con Samba y Laksmana.

El Capítulo Sesenta y Nueve consta de cuarenta y cinco versos, donde se describe la vida conyugal de Krsna con Sus dieciséis mil esposas. El propio sabio Narada quedó asombrado al ver las actividades de Krsna, expandido en dieciséis mil formas en Su vida de casado. Narada ofreció oraciones al Señor Krsna, y Krsna Se sintió muy complacido con él.

El Capítulo Setenta, que consta de cuarenta y siete versos, explica las ceremonias rituales que Krsna celebraba diariamente. También explica que Krsna liberó a los reyes prisioneros de Jarasandha. El Señor Krsna acababa de recibir a un mensajero de esos reyes, cuando Narada, que venía a verle, Le dio noticias de los Pandavas. Narada informó a Krsna de que los Pandavas deseaban celebrar un sacrificio rajasuya, al que Krsna prometió asistir. Pero antes consultó a Uddhava para que decidiese qué debía hacerse primero, si matar al rey Jarasandha o celebrar el rajasuya-yajña. El Capítulo Setenta y Uno consta de cuarenta y cinco versos, donde se comenta la felicidad de los Pandavas cuando Krsna fue a Indraprastha. Por la inconcebible voluntad de Krsna, Jarasandha sería matado, y Maharaja Yudhistira celebraría el rajasuya-yajña.

El Capítulo Setenta y Dos consta de cuarenta y seis versos. Maharaja Yudhistira se sintió muy complacido de que Krsna aceptase celebrar el rajasuya-yajña. En este capítulo se narra también la muerte de Jarasandha, la coronación de su hijo, y la liberación de los reyes que Jarasandha tenía prisioneros. El Capítulo Setenta y Tres consta de treinta y cinco versos. Después de liberar a los reyes y devolverles su autoridad y soberanía, el Señor Krsna fue adorado por Sahadeva, el hijo de Jarasandha, y regresó a Indraprastha con Bhima y Arjuna. El Capítulo Setenta y Cuatro consta de cincuenta y cuatro versos. Después de ofrecer oraciones a Krsna, Maharaja Yudhistira propuso que Krsna fuese el primero en recibir adoración en el rajasuya-yajña. Esa forma de honrar al Señor es el principal deber de todos los hombres, pero Sisupala, el rey de Cedi, no pudo consentirlo. Sisupala comenzó a blasfemar contra Krsna, y Krsna le cortó la cabeza y le concedió la salvación denominada sarupya-mukti. Una vez concluido el sacrificio rajasuya, Krsna regresó a Dvaraka con Sus reinas. El Capítulo Setenta y Cinco consta de cuarenta versos, donde se explica que Maharaja Yudhistira concluyó el rajasuya-yajña con las ceremonias rituales de baño. Duryodhana no supo orientarse en el palacio construido por Maya Danava, de modo que se sintió insultado.

El Capítulo Setenta y Seis consta de treinta y tres versos, donde se explica que Salva, uno de los reyes humillados cuando Krsna raptó a Rukmini, había decidido eliminar a todos los Yadavas de la faz de la Tierra. Para vencerles, Salva adoró al Señor Siva, y éste le recompensó con el vehículo aéreo Saubha. Cuando Salva luchó contra los Vrsnis, Pradyumna destrozó el vehículo diseñado por Maya Danava, pero ante el ataque de Dyuman, el hermano de Salva, que le golpeó con su maza, Pradyumna cayó inconsciente. En esas circunstancias, su auriga le apartó del campo de batalla. Cuando despertó, Pradyumna se lamentó por haber sido alejado del campo de batalla. El Capítulo Setenta y Siete consta de treinta y siete versos, donde se explica que Pradyumna se recuperó de las heridas y entabló un combate con Salva. Krsna, a Su regreso de Indraprastha, acudió inmediatamente al campo de batalla en que se enfrentaban Salva y Pradyumna. Allí Krsna mató a Salva, pese a las poderosas armas mágicas que éste poseía.

El Capítulo Setenta y Ocho consta de cuarenta versos, donde se explica que un amigo de Salva, Dantavakra, fue matado por Sri Krsna junto con su hermano Viduratha. Baladeva, que había permanecido en Dvaraka-puri, en lugar de participar en la guerra entre los Kauravas y los Pandavas estuvo visitando lugares sagrados. Baladeva mató a Romaharsana en Naimisaranya por su mal comportamiento, y designó a su hijo Ugrasrava, Suta Gosvami, el orador del Srimad-Bhagavatam, para que continuase con los discursos sobre los Puranas. El Capítulo Setenta y Nueve consta de treinta y cuatro versos, donde se explica que los brahmanas de Naimisaranya aconsejaron a Baladeva que expiase la muerte de Romaharsana. Después de matar al demonio Balvala, Baladeva visitó todos los lugares sagrados, bañándose en ellos, hasta que finalmente llegó al campo de batalla de Kuruksetra, donde se estaban enfrentando Bhima y Duryodhana. De allí regresó a Dvaraka, y fue de nuevo por Naimisaranya, donde instruyó a los rsis. Seguidamente, Se marchó con Su esposa Revati.

El Capítulo Ochenta, que consta de cuarenta y cinco versos, explica que Sudama Vipra, un amigo de Krsna, fue a verle porque necesitaba dinero. Krsna le adoró y recordó con él los días de infancia en el guru-kula. El Capítulo Ochenta y Uno consta de cuarenta y un versos, donde se recogen las amistosas conversaciones entre Krsna y Su amigo Sudama. Krsna Se sintió muy contento de aceptar un regalo de arroz blanco que Sudama Vipra Le llevaba. Cuando Sudama Vipra regresó a su casa, se encontró con toda clase de opulencias maravillosas, y alabó la amistad de la Suprema Personalidad de Dios. Con los regalos recibidos del Señor, disfrutó de opulencia material, y finalmente fue de regreso al hogar, de vuelta a Dios.

El Capítulo Ochenta y Dos consta de cuarenta y ocho versos, donde se explica que los Yadavas fueron a Kuruksetra con ocasión de un eclipse de Sol. Allí, otros reyes les hablaron de Krsna. En esa ocasión, Krsna satisfizo a Nanda Maharaja y a los habitantes de Vrndavana, que también estaban presentes. El Capítulo Ochenta y Tres consta de cuarenta y tres versos, donde se explica que las mujeres reunidas en Kuruksetra se pusieron a hablar de Sri Krsna, y que Draupadi preguntó a todas las reinas de Krsna cómo habían llegado a casarse con Él. El Capítulo Ochenta y Cuatro consta de setenta y un versos, donde se explica que, cuando los grandes sabios fueron a ver a Krsna a Kuruksetra, Krsna aprovechó la oportunidad para glorificarles. Como Vasudeva quería conmemorar aquella ocasión con un gran sacrificio, los sabios le aconsejaron acerca de la adoración de Krsna, la Suprema Personalidad de Dios. Una vez terminado el yajña, todos los allí presentes regresaron a sus respectivos hogares. El Capítulo Ochenta y Cinco consta de cincuenta y nueve versos. A petición de Sus padres, Krsna, por Su misericordia, les devolvió los hijos que habían perdido, todos los cuales estaban liberados. El Capítulo Ochenta y Seis consta de cincuenta y nueve versos, donde se explica que Arjuna raptó a Subhadra y provocó un gran combate. También explica que Krsna visitó Mithila para favorecer a Su devoto Bahulasva y alojarse en casa de Srutadeva, y dio consejos a ambos acerca del avance espiritual.

El Capítulo Ochenta y Siete consta de cincuenta versos, que recogen las oraciones que los Vedas ofrecieron a Narayana. El Capítulo Ochenta y Ocho consta de cuarenta versos. En él se explica que los vaisnavas, debido a que adoran al Señor Visnu, se vuelven trascendentales y van de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Los adoradores de semidioses pueden lograr poderes materiales, pero este capítulo explica la forma en que un ser vivo común del mundo material puede recibir el favor del Señor Sri Krsna, y establece la supremacía del Señor Visnu por encima del Señor Brahma y el Señor Siva. El Capítulo Ochenta y Nueve consta de sesenta y cinco versos, donde se revela cuál de las deidades materiales es la principal. Aunque Visnu es una de las tres deidades - Brahma, Visnu y Mahesvara - , Él es trascendental y supremo. En este capítulo hallamos también un relato acerca del viaje de Krsna y Arjuna a Mahakala-pura para liberar al hijo de un brahmana de Dvaraka. Se comenta también el asombro de Arjuna. El Capítulo Noventa consta de cincuenta versos, donde se resumen los lilas de Krsna y se expone la lógica de madhurena samapayet, estableciendo que, en el plano de la bienaventuranza trascendental, todo tiene un final feliz.