yā dustyajā durmatibhir
jīryato yā na jīryate
tāḿ tṛṣṇāḿ duḥkha-nivahāḿ
śarma-kāmo drutaḿ tyajet
yā — lo cual; dustyajā — sumamente difícil de abandonar; durmatibhiḥ — por personas demasiado apegadas al disfrute material; jīryataḥ — incluso de quien es inválido debido a la vejez; yā — lo cual; na — no; jīryate — es destruido; tām — ese; tṛṣṇām — deseo; duḥkha-nivahām — que es la causa de todo problema; śarma-kāmaḥ — la persona que desea su propia felicidad; drutam — muy pronto; tyajet — debe abandonar.
Nosotros mismos hemos visto, sobre todo en Occidente, hombres de más de ochenta años que todavía frecuentan los night-clubs y pagan entradas carísimas por beber un poco de alcohol y relacionarse con mujeres. Aunque son demasiado viejos como para disfrutar de nada, sus deseos no han desaparecido. El cuerpo mismo, que es el medio de alcanzar satisfacción sensual, se deteriora por la influencia del tiempo; pero, cuando un hombre se vuelve viejo e inválido, sus deseos siguen siendo lo bastante fuertes como para hacerle ir de aquí para allá en el empeño de satisfacer esos deseos de los sentidos. Por lo tanto, es necesario abandonar todos los deseos de disfrute mediante la práctica del bhakti-yoga. Como explica Sri Yamunacarya:
yadavadhi mama cetah krsna-padaravinde
nava-nava-rasa-dhamany udyatam rantum asit
tadavadhi bata nari-saṅgame smaryamane
bhavati mukha-vikarah susthu-nisthivanam ca
La persona consciente de Krsna obtiene una felicidad cada vez mayor del cumplimiento de sus deberes para con Krsna. Esa persona escupe en la complacencia de los sentidos, especialmente en el disfrute sexual. El devoto experto y avanzado ha perdido todo interés por la vida sexual. Los poderosos deseos sexuales sólo pueden dominarse con el progreso en el cultivo de conciencia de Krsna.