yathā tri-vargaḿ gurubhir
ātmane upaśikṣitam
na sādhu mene tac-chikṣāḿ
dvandvārāmopavarṇitām
yathā — como; tri-vargam — los tres procesos (religión, crecimiento económico y complacencia de los sentidos); gurubhiḥ — por los maestros; ātmane — a él mismo (Prahlāda Mahārāja); upaśikṣitam — enseñaron; na — no; sādhu — verdaderamente buena; mene — consideró; tat-śikṣām — la educación en eso; dvandva-ārāma — por personas que se complacen en la dualidad; upavarṇitām — que se prescribe.
El mundo entero centra su interés en el modo de vida materialista. De hecho, en la práctica, el 99'9 por ciento de los habitantes de los tres mundos no tiene interés ni en la liberación ni en la educación espiritual. Sólo los devotos del Señor, encabezados por grandes personalidades de la talla de Prahlada Maharaja y Narada Muni, tienen interés en la verdadera educación, la vida espiritual. Mientras permanezcamos en el plano material, no podremos comprender los principios de la religión. Por consiguiente, debemos seguir a esas grandes personalidades. Como se afirma en el Srimad-Bhagavatam (6.3.20):
svayambhur naradah sambhuh
kumarah kapilo manuh
prahlado janako bhismo
balir vaiyasakir vayam
Se deben seguir los pasos de grandes personalidades como el Señor Brahma, Narada, el Señor Siva, Kapila, Manu, los Kumaras, Prahlada Maharaja, Bhisma, Janaka, Bali Maharaja, Sukadeva Gosvami y Yamaraja. Aquellos que estén interesados en la vida espiritual deben seguir el ejemplo de Prahlada Maharaja y rechazar la educación basada en la religión, el crecimiento económico y la complacencia de los sentidos. Su interés debe estar en la educación espiritual. Con este propósito se está propagando por todo el mundo el movimiento para la conciencia de Krsna, siguiendo los pasos de Prahlada Maharaja, a quien no le interesaba ninguna de las enseñanzas materialistas que recibió de sus maestros.