śrī-nārada uvāca
dharmaḿ pāramahaḿsyaḿ vai
muneḥ śrutvāsureśvaraḥ
pūjayitvā tataḥ prīta
āmantrya prayayau gṛham
śrī-nāradaḥ uvāca — Śrī Nārada Muni dijo; dharmam — el deber prescrito; pāramahaṁsyam — de los paramahaṁsas, los seres humanos más perfectos; vai — en verdad; muneḥ — de la persona santa; śrutvā — así escuchando; asura-īśvaraḥ — el rey de los asuras, Prahlāda Mahārāja; pūjayitvā — adorando a la persona santa; tataḥ — a continuación; prītaḥ — sintiéndose muy complacido; āmantrya — pidiendo permiso; prayayau — abandonó el lugar; gṛham — hacia su hogar.
Sri Caitanya Mahaprabhu, como se cita en el Caitanya-caritamrta (Madhya 28), dijo:
kiba vipra, kiba nyasi, sudra kene naya
yei krsna-tattva-vetta sei `guru' haya
Toda persona bien versada en la ciencia de Krsna puede ser guru, maestro espiritual. Por lo tanto, Prahlada Maharaja, a pesar de ser un grhastha y el rey de los demonios, era, al mismo tiempo, un paramahamsa, el mejor de los seres humanos; por lo tanto, es nuestro guru. Su nombre se menciona en la lista de gurus o autoridades:
svayambhur naradah sambhuh
kumarah kapilo manuh
prahlado janako bhismo
balir vaiyasakir vayam
(Bhag. 6.3.20)
La conclusión es que el paramahamsa es un devoto excelso (bhagavat-priya). Ese paramahamsa, sea cual sea su posición, - brahmacarya, grhastha, vanaprastha o sannyasa - , es igualmente liberado y excelso.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Decimotercero del Canto Séptimo del , titulado «El comportamiento de la persona perfecta».