nemaḿ viriñco na bhavo

na śrīr apy ańga-saḿśrayā

prasādaḿ lebhire gopī

yat tat prāpa vimuktidāt

na — no; imam — esa excelsa posición; viriñcaḥ — el Señor Brahmā; na — ni; bhavaḥ — el Señor Śiva; na — ni; śrīḥ — la diosa de la fortuna; api — en verdad; aṅga-saṁśrayā — aunque ella sea la compañera inseparable del Señor Supremo; prasādam — misericordia; lebhire — obtenida; gopī — madre Yaśodā; yat tat — como la que; prāpa — obtenida; vimukti-dāt — de Kṛṣṇa, que da la liberación del mundo material.


Texto

Ni el Señor Brahma, ni el Señor Siva, ni la mismísima diosa de la fortuna, que es la compañera inseparable del Señor Supremo, pueden obtener de la Suprema Personalidad de Dios, el liberador del mundo material, la misericordia que recibió madre Yasoda.

Significado

Se hace aquí un estudio comparativo entre madre Yasoda y otros devotos del Señor. Como se afirma en el Caitanya-caritamrta (Cc. Ādi 5.142): ekale isvara krsna, ara saba bhrtya: El único amo supremo es Krsna; todos los demás son Sus sirvientes. Krsna posee la cualidad trascendental de bhrtya-vasyata, es decir, de subordinarse a Su bhrtya, a Su sirviente. Ahora bien, aunque todos somos bhrtyas, y aunque Krsna posee la cualidad de subordinarse a Sus bhrtyas, la posición de madre Yasoda es la más elevada. El Señor Brahma es bhrtya, un sirviente de Krsna, y es, además, adi-kavi, el creador original del universo (tene brahma hrda ya adi-kavaye). Sin embargo, ni siquiera él pudo obtener la misericordia que alcanzó madre Yasoda. El Señor Siva, por su parte, es el vaisnava más elevado (vaisnavanam yatha sambhuh). Y para no hablar del Señor Brahma o el Señor Siva, la propia diosa de la fortuna, Laksmi, es la compañera y sirvienta constante del Señor, pues siempre está en contacto con el cuerpo del Señor. Con todo, ni siquiera ella pudo alcanzar esa misericordia. Por eso, Maharaja Pariksit se encontraba sorprendido, pensando: «¿Qué habrán hecho madre Yasoda y Nanda Maharaja en sus vidas anteriores para recibir semejante oportunidad, la oportunidad de ser los cariñosos padres de Krsna?».

En este verso hay tres declaraciones negativas: na, na, na. Cuando algo se repite tres veces - «Haz esto, haz esto, haz esto» - , debemos entender que se está poniendo un énfasis especial en ese hecho. En este verso hallamos las palabras: na lebhire, na lebhire, na lebhire. Madre Yasoda, sin embargo, se halla en la posición más elevada y excelsa, hasta el punto de que Krsna Se ha subordinado por entero a ella.

Es también significativa la palabra vimuktidat. Hay varias clases de liberación, como sayujya, salokya, sarupya, sarsti y samipya, pero vimukti significa «mukti especial». Cuando, después de la liberación, nos situamos en el plano de prema-bhakti, se considera que hemos alcanzado vimukti, esa «mukti especial». Ésa es la razón por la cual se emplea la palabra na. Sri Caitanya Mahaprabhu explica ese sublime plano de prema con las palabras prema pum-artho mahan, y madre Yasoda actúa, de forma natural, en ese sublime plano de intercambios amorosos. Ella es, por consiguiente, una devota nitya-siddha, una expansión de la potencia hladini de Krsna, la potencia con la que Él disfruta de bienaventuranza trascendental por medio de expansiones que son devotos especiales (ananda-cinmaya-rasa-pratibhavitabhih). Esos devotos no son sadhana-siddhas.