nāyaḿ sukhāpo bhagavān

dehināḿ gopikā-sutaḥ

jñānināḿ cātma-bhūtānāḿ

yathā bhaktimatām iha

na — no; ayam — esta; sukha-āpaḥ — que se puede alcanzar fácilmente, o que es el objeto de la felicidad; bhagavān — la Suprema Personalidad de Dios; dehinām — de personas influenciadas por el concepto corporal de la vida, en especial los karmīs; gopikā-sutaḥ — Kṛṣṇa, el hijo de madre Yaśodā (en cuanto hijo de Vasudeva, Kṛṣṇa recibe el nombre de Vāsudeva, y como hijo de madre Yaśodā recibe el nombre de Kṛṣṇa); jñāninām ca — y de los jñānīs, que tratan de liberarse de la contaminación material; ātma-bhūtānām — de yogīs autosuficientes; yathā — como; bhakti-matām — de los devotos; iha — en este mundo.


Texto

La Suprema Personalidad de Dios, Krsna, el hijo de madre Yasoda, está al alcance de los devotos que se ocupan en servicio amoroso espontáneo, pero los especuladores mentales, quienes se esfuerzan arduamente por la autorrealización mediante rigurosas austeridades y penitencias, o quienes identifican el cuerpo con el ser, no pueden llegar a Él tan fácilmente.

Significado

Krsna, la Suprema Personalidad de Dios en la forma del hijo de madre Yasoda, puede ser fácilmente alcanzado por los devotos, pero no por los tapasvis, yogis, jñanis y otras personas que tienen un concepto corporal de la vida. Aunque en ocasiones se les pueda calificar de santa-bhaktas, el verdadero bhakti comienza con dasya-rasa. En la Bhagavad-gita (4.11), Krsna dice:

ye yatha mam prapadyante
tams tathaiva bhajamy aham
mama vartmanuvartante
manusyah partha sarvasah

«En la medida en que las entidades vivientes se entregan a Mí, Yo les recompenso como corresponde. Todos siguen Mi senda en todos los aspectos, ¡oh, hijo de Prtha!». Todos estamos buscando a Krsna, pues Él es la Superalma de todas las almas individuales. Todos amamos nuestro cuerpo y queremos protegerlo, porque el alma que somos se halla en su interior, y todos amamos el alma porque es parte integral de la Superalma. Por lo tanto, en realidad, todos estamos buscando la felicidad que se obtiene de revivir nuestra relación con la Superalma. Tal y como afirma el Señor en la Bhagavad-gita (15.15): vedais ca sarvair aham eva vedyah: «Mediante todos los Vedas, es a Mí a quien hay que conocer». Por consiguiente, tanto los karmis como los jñanis, los yogis y las personas santas, todos están buscando a Krsna. Pero si seguimos los pasos de los devotos que tienen una relación directa con Krsna, y en especial si seguimos a los habitantes de Vrndavana, podemos alcanzar la posición suprema de relacionarnos con Krsna. Así lo explican los sastras: vrndavanam parityajya padam ekam na gacchati: Krsna no Se va de Vrndavana ni por un momento. Los vrndavana-vasis, es decir, madre Yasoda, los amigos de Krsna y las amantes conyugales de Krsna, las gopis más jóvenes que danzan con Él, están unidos a Krsna con unas relaciones muy íntimas. Si seguimos los pasos de esos devotos, también nosotros podremos llegar a Krsna. Las expansiones nitya-siddha de Krsna permanecen siempre con Krsna, pero los que siguen el proceso de sadhana-siddhi pueden llegar fácilmente a Krsna si siguen los pasos de los sirvientes nitya-siddha de Krsna. Sin embargo, existen también aquellos que están apegados a conceptos corporales de la vida. El Señor Brahma y elSeñor Siva, por ejemplo, gozan de posiciones de gran prestigio, lo cual suscita en ellos el sentimiento de ser isvaras sumamente excelsos. En otras palabras, debido a que son guna-avataras y su posición es muy elevada, el Señor Brahma y el Señor Siva tienen en cierto grado el sentimiento de ser como Krsna. En cambio, los devotos puros que habitan en Vrndavana están libres de todo concepto corporal. Están completamente consagrados al servicio del Señor con una actitud de cariño sublime, prema. Sri Caitanya Mahaprabhu, por consiguiente, recomienda: prema pum-artho mahan: La perfección más elevada de la vida es prema, el amor puro en relación con Krsna. Y en estos pasajes Madre Yasoda se manifiesta como la más elevada de entre todos los devotos que han alcanzado esa perfección.