sa hi sarva-surādhyakṣo
hy asura-dviḍ guhā-śayaḥ
tan-mūlā devatāḥ sarvāḥ
seśvarāḥ sa-catur-mukhāḥ
ayaḿ vai tad-vadhopāyo
yad ṛṣīṇāḿ vihiḿsanam
saḥ — Él (el Señor Viṣṇu); hi — en verdad; sarva-sura-adhyakṣaḥ — el líder de todos los semidioses; hi — en verdad; asura-dviṭ — el enemigo de los asuras; guhā-śayaḥ — Él es la Superalma que está en lo más profundo del corazón de todos; tat-mūlāḥ — refugiándose a Sus pies de loto; devatāḥ — los semidioses existen; sarvāḥ — todos ellos; sa-īśvarāḥ — con el Señor Śiva; sa-catuḥ-mukhāḥ — así como el Señor Brahmā, que tiene cuatro cabezas; ayam — ésta es; vai — en verdad; tat-vadha-upāyaḥ — la única forma de matarle (a Viṣṇu); yat — que; ṛṣīṇām — de grandes sabios, personas santas o vaiṣṇavas; vihiṁsanam — exterminio con todo tipo de persecuciones.
Entre las partes integrales del Señor Supremo, Visnu, hay que contar de forma especial a los semidioses y a los vaisnavas, pues ellos siempre obedecen Sus órdenes (om tad visnoh paramam padam sada pasyanti surayah). Los demoníacos seguidores de Kamsa pensaron que, si desataban una persecución contra los vaisnavas, las personas santas y los sabios, destruirían de forma natural el cuerpo original de Visnu. Por lo tanto, decidieron acabar con el vaisnavismo. Los asuras sostienen una lucha permanente para perseguir a los vaisnavas, pues no quieren que el vaisnavismo se extienda. Los vaisnavas predican únicamente servicio devocional, y no animan ni a los karmis, ni a los jñanis ni a los yogis, pues quien desee liberarse de la vida material condicionada, finalmente tendrá que volverse vaisnava. Esa comprensión marca la línea que sigue nuestro movimiento para la conciencia de Krsna, y, por ello, los asuras siempre tratan de acabar con él.