viprā gāvaś ca vedāś ca
tapaḥ satyaḿ damaḥ śamaḥ
śraddhā dayā titikṣā ca
kratavaś ca hares tanūḥ
viprāḥ — los brāhmaṇas; gāvaḥ ca — y las vacas; vedāḥ ca — y el conocimiento védico; tapaḥ — la austeridad; satyam — la veracidad; damaḥ — el control de los sentidos; śamaḥ — el control de la mente; śraddhā — la fe; dayā — la misericordia; titikṣā — la tolerancia; ca — también; kratavaḥ ca — así como los sacrificios; hareḥ tanūḥ — son las partes del cuerpo del Señor Viṣṇu.
Cuando ofrecemos reverencias a la Personalidad de Dios, decimos:
namo brahmanya-devaya
go-brahmana-hitaya ca
jagad-dhitaya krsnaya
govindaya namo namah
Krsna, cuando viene a establecer la verdadera perfección del orden social, protege personalmente a las vacas y a los brahmanas (go-brahmana-hitaya ca). Ése es Su principal interés, pues, si las vacas y los brahmanas no reciben protección, no puede haber civilización humana ni posibilidades de llevar una vida feliz y pacífica. Por esa razón, los asuras siempre desean matar a los brahmanas y a las vacas. Especialmente en la era actual, Kali-yuga, la matanza de vacas se ha generalizado por todo el mundo, y, tan pronto como surge un movimiento que aspira a establecer la civilización brahmínica, la gente se rebela. A sus ojos, el movimiento para la conciencia de Krsna es una forma de «lavado de cerebro». ¿Qué felicidad pueden obtener esas personas envidiosas en su civilización sin Dios? La Suprema Personalidad de Dios les castiga manteniéndoles en las tinieblas vida tras vida, y haciéndoles caer cada vez más bajo en las espantosas condiciones de la vida infernal. El movimiento para la conciencia de Krsna ha dado inicio a una civilización brahmínica, pero los asuras hacen todo lo posible por detenerlo, sobre todo cuando trata de introducirse en Occidente. Sin embargo, debemos ser tolerantes e impulsar este movimiento para beneficio de la sociedad humana.