na te tad-uktaḿ jagṛhur

na ghaṭeteti tasya tat

bālasyotpāṭanaḿ tarvoḥ

kecit sandigdha-cetasaḥ

na — no; te — todos los gopas; tat-uktam — al escuchar las palabras de los niños; jagṛhuḥ — aceptaban; na ghaṭeta — no puede ser; iti — así; tasya — de Kṛṣṇa; tat — la actividad; bālasya — de un niño pequeño como Kṛṣṇa; utpāṭanam — el arrancar; tarvoḥ — de los dos árboles; kecit — algunos de ellos; sandigdha-cetasaḥ — tenían dudas acerca de si aquello podía ser (pues Gargamuni había predicho que aquel niño sería como Nārāyaṇa).


Texto

Debido al intenso cariño paternal, Nanda y los pastores de vacas no podían creer que Krsna hubiera arrancado los árboles de aquella forma maravillosa. Así, les era imposible tener fe en las palabras de los niños. Algunos de ellos, sin embargo, dudaban: «Según las predicciones, Krsna es como Narayana. Bien podría haberlo hecho Él».

Significado

Para unos, era imposible que un niño tan pequeño pudiera haber tirado aquellos gigantescos árboles. Sin embargo, había quien dudaba, pues, según las predicciones, Krsna era como Narayana. Los pastores de vacas se encontraban entonces ante un verdadero dilema.