kiḿ duḥsahaḿ nu sādhūnāḿ
viduṣāḿ kim apekṣitam
kim akāryaḿ kadaryāṇāḿ
dustyajaḿ kiḿ dhṛtātmanām
kim — qué es; duḥsaham — doloroso; nu — en verdad; sādhūnām — para las personas santas; viduṣām — de personas eruditas; kim apekṣitam — qué es dependencia; kim akāryam — qué es acto prohibido; kadaryāṇām — de personas en el nivel más bajo; dustyajam — muy difícil de abandonar; kim — qué es; dhṛta-ātmanām — de personas que son autorrealizadas.
Si el hijo de Devaki que iba a matar a Kamsa era el octavo, se podría preguntar qué necesidad tenía Vasudeva de entregar al primero de sus hijos. La respuesta es que Vasudeva había prometido a Kamsa que le entregaría todos los hijos que Devaki tuviese. Kamsa, que era un asura, no creyó que fuese precisamente el octavo hijo el que iba a matarle, y dio por sentado que cualquiera de los hijos de Devaki podía matarle. Entonces, Vasudeva, para salvar a Devaki, prometió a Kamsa que le entregaría todos sus hijos, tanto niños como niñas. Desde otro punto de vista, Vasudeva y Devaki se sintieron muy complacidos de saber que la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, nacería como octavo hijo suyo. Vasudeva, que era un devoto puro del Señor, estaba deseoso de ver nacer a Krsna como hijo suyo, fruto del octavo embarazo de Devaki. Por eso quería tener siete hijos rápidamente, de forma que llegase pronto el momento del advenimiento de Krsna, su octavo hijo. Vasudeva engendró un hijo cada año, de manera que el momento del advenimiento de Krsna llegara lo antes posible.