pitāmahā me samare 'marañjayair

devavratādyātirathais timińgilaiḥ

duratyayaḿ kaurava-sainya-sāgaraḿ

kṛtvātaran vatsa-padaḿ sma yat-plavāḥ

drauṇy-astra-vipluṣṭam idaḿ mad-ańgaḿ

santāna-bījaḿ kuru-pāṇḍavānām

jugopa kukṣiḿ gata ātta-cakro

mātuś ca me yaḥ śaraṇaḿ gatāyāḥ

vīryāṇi tasyākhila-deha-bhājām

antar bahiḥ pūruṣa-kāla-rūpaiḥ

prayacchato mṛtyum utāmṛtaḿ ca

māyā-manuṣyasya vadasva vidvan

pitāmahāḥ — mis abuelos, los cinco Pāṇḍavas (Yudhiṣṭhira, Bhīma, Arjuna, Nakula y Sahadeva); me — mis; samare — en el campo de batalla de Kurukṣetra; amaram-jayaiḥ — contra guerreros que podían vencer a los semidioses en el campo de batalla; devavrata-ādya — Bhīṣmadeva y otros; atirathaiḥ — grandes generales; timiṅgilaiḥ — como grandes peces timiṅgila, que pueden devorar sin dificultad enormes tiburones; duratyayam — muy difícil de atravesar; kaurava-sainya-sāgaram — el océano de los ejércitos de los Kauravas; kṛtvā — considerando ese océano; ataran — lo cruzaron; vatsa-padam — como si pasasen sobre la pequeña huella de un ternero; sma — en el pasado; yat-plavāḥ — el refugio del barco de los pies de loto de Kṛṣṇa; drauṇi — de Aśvatthāmā; astra — por el brahmāstra; vipluṣṭam — atacado y quemado; idam — este; mat-aṅgam — mi cuerpo; santāna-bījam — la última semilla que quedaba, el último descendiente de la familia; kuru-pāṇḍavānām — de los Kurus y los Pāṇḍavas (pues fue el único que quedó con vida después de la batalla de Kurukṣetra); jugopa — dio protección; kukṣim — dentro del vientre; gataḥ — situado; ātta-cakraḥ — empuñando el disco; mātuḥ — de mi madre; ca — también; me — mía; yaḥ — el Señor que; śaraṇam — el refugio; gatāyāḥ — que había aceptado; vīryāṇi — la glorificación de las características trascendentales; tasya — de Él (de la Suprema Personalidad de Dios); akhila-deha-bhājām — de todas las entidades vivientes en cuerpos materiales; antaḥ bahiḥ — dentro y fuera; pūruṣa — de la Persona Suprema; kāla-rūpaiḥ — en las formas del tiempo eterno; prayacchataḥ — que es quien da; mṛtyum — la muerte; uta — así se dice; amṛtam ca — y la vida eterna; māyā-manuṣyasya — del Señor, que, por Su propia potencia, advino con la forma de un ser humano común; vadasva — explica, por favor; vidvan — ¡oh, sabio orador (Śukadeva Gosvāmī)!.


Texto

A bordo de la nave de los pies de loto de Krsna, mi abuelo Arjuna logró cruzar, con otros, el océano del campo de batalla de Kuruksetra, donde generales como Bhismadeva eran como grandes peces que podrían habérselos tragado sin ningún esfuerzo. Por la misericordia del Señor Krsna, mis abuelos cruzaron ese océano, que era muy difícil de atravesar, como si pasasen sobre la huella de un ternero. Cuando mi madre se entregó a los pies de loto del Señor Krsna, el Señor, empuñando el cakra Sudarsana, entró en su vientre y salvó mi cuerpo, el cuerpo del último descendiente que les quedaba a los Kurus y los Pandavas, y que estaba a punto de ser destruido por la abrasadora arma de Asvatthama. El Señor Sri Krsna, que por Su propia potencia Se manifiesta en las formas del tiempo eterno - es decir, como Paramatma y como virat-rupa - dentro y fuera de todos los seres vivos corporificados, dio a todos la liberación, bien en la forma de la muerte cruel, o bien en forma de vida. Por favor, ilumíname explicándome Sus trascendentales características.

Significado

Como se explica en el Srimad-Bhagavatam (10.14.58):

samasrita ye pada-pallava-plavam
mahat-padam punya-yaso murareh
bhavambudhir vatsa-padam param padam
padam padam yad vipadam na tesam

«Para quien ha subido al barco de los pies de loto del Señor, que es el refugio de la manifestación cósmica y es famoso con el nombre de Murari, el enemigo del demonio Mura, el océano del mundo material es como el agua que cabe en la huella de un ternero. Su objetivo es param padam, Vaikuntha, el lugar donde no hay miserias materiales, y no el lugar en que hay un peligro a cada paso».

Quien se refugia en los pies de loto del Señor Krsna recibe inmediatamente la protección del Señor. Aham tvam sarva-papebhyo moksayisyami ma sucah, es la promesa del Señor en la Bhagavad-gita (18.66): «Yo te liberaré de toda reacción pecaminosa. No temas». Quien se refugia en el Señor Krsna alcanza la protección más segura. Los Pandavas, por ejemplo, se refugiaron en los pies de loto de Krsna y todos ellos gozaron de plena seguridad en el campo de batalla de Kuruksetra. Por esa razón, Pariksit Maharaja se sentía moralmente obligado a pensar en Krsna en los últimos días de su vida. Ése es el resultado ideal del cultivo de conciencia de Krsna: ante narayana-smrtih. Si en el momento de la muerte podemos recordar a Krsna, nuestra vida habrá alcanzado el éxito. Pariksit Maharaja se sentía tan endeudado con Krsna, que, con gran inteligencia, decidió pensar constantemente en Él durante los últimos días de su vida. Krsna había salvado a los Pandavas, los abuelos de Maharaja Pariksit, en el campo de batalla de Kuruksetra, y había salvado también al propio Maharaja Pariksit del brahmastra de Asvatthama. Krsna actuó como el amigo y Deidad adorable de la familia Pandava. Además, y aparte de Su contacto personal con los Pandavas, Krsna es la Superalma de todas las entidades vivientes y concede la liberación a todos, incluso a los que no son devotos puros. Kamsa, por ejemplo, no tenía nada de devoto, pero Krsna, después de matarle, le dio la salvación. Ser consciente de Krsna es bueno para todos, devotos puros y no devotos. Ésa es la gloria de la conciencia de Krsna. ¿Quién, teniendo esto en cuenta, dejaría de refugiarse en los pies de loto de Krsna? Este verso explica que Krsna es maya-manusya, porque desciende en forma de ser humano. Él no viene porque esté obligado a hacerlo, como los karmis o los seres vivos en general, sino que desciende en virtud de Su propia energía interna (sambhavamy atma-mayaya), sólo para mostrar Su favor a las caídas almas condicionadas. Krsna siempre está situado en Su posición original, sac-cid-ananda-vigraha, y todo el que Le ofrece servicio también se sitúa en su identidad espiritual original (svarupena vyavasthitih). Ésa es la perfección más elevada de la vida humana.