pathi pragrahiṇaḿ kaḿsam
ābhāṣyāhāśarīra-vāk
asyās tvām aṣṭamo garbho
hantā yāḿ vahase 'budha
pathi — en el camino; pragrahiṇam — que llevaba las riendas de los caballos; kaṁsam — a Kaṁsa; ābhāṣya — dirigiéndose; āha — dijo; a-śarīra-vāk — la voz de alguien cuyo cuerpo no era visible; asyāḥ — de esa muchacha (Devakī); tvām — a ti; aṣṭamaḥ — el octavo; garbhaḥ — embarazo; hantā — el que mata; yām — a la cual; vahase — estás llevando; abudha — tú, necio sinvergüenza.
El oráculo habló de astamo garbhah, refiriéndose al octavo embarazo, pero no dijo claramente si iba a ser un niño o una niña. Cuando Kamsa tuviese ante sí al octavo hijo de Devaki, no dudaría de que era el que iba a matarle, aunque se tratase de una niña. Según el diccionario Visva-kosa, la palabra garbha significa «embrión», así como también arbhaka, «hijo». Kamsa sentía afecto por su hermana, y por eso hacía de auriga conduciéndoles a ella y a su cuñado a su nuevo hogar. Los semidioses, sin embargo, no querían que Kamsa se mostrase afectuoso hacia Devaki, así que, desde un punto invisible, provocaron a Kamsa para que la ofendiese. Por otra parte, los seis hijos de Marici habían recibido una maldición por la cual tendrían que nacer del vientre de Devaki y ser matados por Kamsa; entonces serían liberadas. Devaki se alegró mucho de saber que quien mataría a Kamsa sería la Suprema Personalidad de Dios, que nacería de su vientre. La palabra vahase también es significativa, porque indica que la profética voz también censuraba a Kamsa por actuar como una bestia de carga, transportando a la madre de su enemigo.