giraḿ samādhau gagane samīritāḿ

niśamya vedhās tridaśān uvāca ha

gāḿ pauruṣīḿ me śṛṇutāmarāḥ punar

vidhīyatām āśu tathaiva mā ciram

giram — una vibración de palabras; samādhau — en trance; gagane — en el cielo; samīritām — vibrada; niśamya — escuchar; vedhāḥ — el Señor Brahmā; tridaśān — a los semidioses; uvāca — dijo; ha — ¡oh!; gām — la orden; pauruṣīm — recibida de la Persona Suprema; me — de mí; śṛṇuta — escuchad; amarāḥ — ¡oh, semidioses!; punaḥ — de nuevo; vidhīyatām — cumplid; āśu — inmediatamente; tathā eva — así; mā — no; ciram — os demoréis.


Texto

En estado de trance, el Señor Brahma escuchó en el cielo la vibración de las palabras del Señor Visnu. Entonces dijo a los semidioses: ¡Oh, semidioses!, escuchadme, y cumplid atentamente y sin demora la orden de Ksirodakasayi Visnu, la Persona Suprema.

Significado

Parece ser que las palabras de la Suprema Personalidad de Dios pueden ser escuchadas en estado de trance por personas capacitadas. La ciencia moderna nos ha dado el teléfono, con el cual podemos escuchar vibraciones sonoras emitidas desde un lugar distante. Del mismo modo, el Señor Brahma puede escuchar en su interior las palabras del Señor Visnu, aunque otras personas no puedan escuchar las palabras del Señor. Esto se confirma al principio del Srimad-Bhagavatam (1.1.1): tene brahma hrda ya adi-kavaye. Ādi-kavi es el Señor Brahma. Al comienzo de la creación, el Señor Brahma recibió del Señor Visnu las instrucciones del conocimiento védico a través del corazón (hrda). En este verso se confirma el mismo principio. En estado de trance, Brahma pudo escuchar las palabras de Ksirodakasayi Visnu, y transmitió el mensaje del Señor a los semidioses. Del mismo modo, al comienzo de la creación, Brahma recibió de la Suprema Personalidad de Dios el conocimiento védico por primera vez. En esa ocasión también lo recibió desde lo más hondo del corazón. El proceso por el que le fue transmitido el mensaje es el mismo en ambos casos. En otras palabras, aunque el Señor Brahma tampoco podía ver al Señor Visnu, sí podía escuchar Sus palabras a través del corazón. La Suprema Personalidad de Dios es invisible; ni siquiera el Señor Brahma puede verle; pero, cuando desciende a la Tierra, Se hace visible hasta para la gente común. Ciertamente, ello se debe a Su misericordia sin causa, pero los necios y no devotos piensan que Krsna es una personalidad histórica corriente. A esas personas que piensan que el Señor es una persona corriente como ellos, se les califica de mudhas (avajananti mam mudhah). Esas personas demoníacas, que no pueden entender las instrucciones de la Bhagavad-gita, y que, por ello, las interpretan erróneamente, desdeñan la misericordia sin causa de la Suprema Personalidad de Dios.