śuniyā bhaktera gaṇa yena punarapi jīlā
dehe prāṇa āile, yena indriya uṭhilā
Al escuchar a Balabhadra Bhattacarya anunciando la llegada del Señor, multitudes de devotos se sintieron tan felices que parecĂa que les devolviesen la vida. Era como si la conciencia les hubiese vuelto al cuerpo. TambiĂ©n sus sentidos se agitaron.