kṛṣṇam enam avehi tvam

ātmānam akhilātmanām

jagad-dhitāya so 'py atra

dehīvābhāti māyayā

kṛṣṇam — en la Suprema Personalidad de Dios; enam — esto; avehi — simplemente trata de entender; tvam — tú; ÄtmÄnam — el alma; akhila-ÄtmanÄm — de todas las entidades vivientes; jagat-hitÄya — el beneficio del universo entero; saḥ — Él; api — ciertamente; atra — aquí; dehÄ« — un ser humano; iva — como; ÄbhÄti — adviene; mÄyayÄ â€” por medio de Su potencia interna.


Texto

«“Debes saber que Krsna es el alma original de todas las atmas [entidades vivientes]. Para beneficio del universo entero, Él, por Su misericordia sin causa, advino como un ser humano corriente. Lo hizo por medio de Su propia potencia interna.â€

Significado

SIGNIFICADO: Esta cita pertenece al Srimad-Bhagavatam (10.14.55). Pariksit Maharaja preguntó a Sukadeva Gosvami por qué amaban tanto a Krsna los habitantes de Vrndavana, que Le querían más que a sus propios hijos y que a la vida misma. Sukadeva Gosvami contestó que el atma, el alma, es sumamente querida para todos, y en especial para todas las entidades vivientes que han recibido cuerpos materiales. Pero esa atma, el alma espiritual, es parte integral de Krsna. Por esa razón, Krsna les es muy querido a todas las entidades vivientes. A todos nos es muy querido nuestro propio cuerpo; queremos protegerlo por todos los medios, pues dentro del cuerpo vive el alma. Debido a la íntima relación entre el alma y el cuerpo, el cuerpo es importante y querido para todos. De forma similar, el alma, como parte integral de Krsna, el Señor Supremo, les es muy querida a todas las entidades vivientes. Por desgracia, el alma olvida su posición constitucional y cree que es solamente el cuerpo (deha-atma-buddhi). De ese modo, queda sujeta a las reglas y regulaciones de la naturaleza material. La entidad viviente que, por medio de la inteligencia, logra revivir su atracción por Krsna, puede entender que no es el cuerpo, sino parte integral de Krsna. Así llena de conocimiento, deja de actuar bajo la influencia del apego al cuerpo y a todo lo relacionado con el cuerpo. Janasya moho ’yam aham mameti (SB. 5.5.8). La existencia material, en la que pensamos: «Yo soy el cuerpo, y esto me pertenece a mí», es también ilusoria. Debemos dirigir de nuevo nuestra atracción hacia Krsna. El Srimad-Bhagavatam (1.2.7) afirma:

vasudeve bhagavati bhakti-yogah prayojitah
janayaty asu vairagyam jñanam ca yad ahaitukam

«Por ofrecer servicio devocional a la Personalidad de Dios, Sri Krsna, inmediatamente se adquiere conocimiento sin causa y desapego del mundo».