kṛṣṇa-bhakta — niṣkāma, ataeva 'śānta'

bhukti-mukti-siddhi-kāmī — sakali 'aśānta'

kṛṣṇa-bhakta — un devoto del Señor Kṛṣṇa; niṣkāma — realmente libre de deseos; ataeva — por lo tanto; śānta — pacífico; bhukti — de disfrute material; mukti — de liberación de las actividades materiales; siddhi — de perfección en la práctica del yoga; kāmī — los que están deseosos; sakali — todos ellos; aśānta — no pacíficos.


Texto

«El devoto del Señor Krsna está libre de deseos, y debido a ello es pacífico. Los trabajadores fruitivos desean el disfrute material, los jñanis desean la liberación, y los yogis desean opulencia material; de modo que todos ellos están llenos de deseos de disfrute y no pueden alcanzar la paz.

Significado

SIGNIFICADO: El devoto del Señor Krsna no tiene otro deseo que servir a Krsna. Hasta quienes supuestamente están liberados están llenos de deseos. Los trabajadores fruitivos desean mejores condiciones de vida, y los jñanis quieren ser uno con el Supremo. Los yogis desean opulencia material, perfecciones yóguicas y magia. Todos esos no devotos están llenos de deseos de disfrute (kami). Como desean algo, no pueden lograr la paz.

En la Bhagavad-gita (5.29), Krsna da la fórmula para la paz:

bhoktaram yajña-tapasam sarva-loka-mahesvaram
suhrdam sarva-bhutanam jñatva mam santim rcchati

Quien entiende que en el universo entero Krsna es el disfrutador y beneficiario supremo de toda clase de sacrificios, penitencias y austeridades, las cuales deben llevarse a cabo únicamente para obtener Su servicio devocional; que Krsna es el Ser Supremo, y, por tanto, el propietario de todos los mundos materiales; y que Krsna es el único amigo que puede realmente hacer bien a todas las entidades vivientes (suhrdam sarva-bhutanam), quien entiende esos tres principios en relación con Krsna, queda inmediatamente libre de deseos (niskama) y alcanza la paz. El krsna-bhakta sabe que su amigo y protector en todo sentido es Krsna, el cual puede hacer cualquier cosa por Su devoto. Krsna dice: kaunteya pratijanihi na me bhaktah pranasyati: «¡Oh, hijo de Kunti!, declara abiertamente que Mi devoto jamás perece». Como Krsna ofrece esta seguridad, el devoto vive en Krsna y no tiene ningún deseo de beneficio personal. La base de la vida del devoto es Krsna, el bien completo en persona. ¿Por qué debería aspirar el devoto a algo bueno para sí mismo? Su única ocupación es complacer al Supremo ofreciéndole todo el servicio posible. El krsna-bhakta no tiene ningún deseo de beneficio personal. Está completamente protegido por el Supremo. Avasya raksibe krsna visvasa palana. Bhaktivinoda Thakura dice que no desea nada, porque Krsna le protegerá en toda circunstancia. No se trata de que espera que Krsna vaya a ayudarle, simplemente depende de Krsna del mismo modo que un niño depende de sus padres. El niño no sabe que debe esperar el servicio de sus padres, pero, no obstante, siempre recibe su protección. Eso se denomina niskama (ausencia de deseos).

Los karmis, los jñanis y los yogis, aunque con sus actividades vean cumplidos sus deseos, nunca se sienten satisfechos. Un karmi puede trabajar arduamente para conseguir un millón de dólares, pero, tan pronto como ha conseguido el millón de dólares, desea otro millón. Para los karmis, los deseos no tienen fin. El karmi, cuanto más tiene, más desea. Los jñanis no pueden liberarse de los deseos porque su inteligencia es poco profunda. Quieren fundirse en la refulgencia del Brahman, pero, aunque consigan elevarse hasta ese nivel, no pueden encontrar satisfacción allí. Son muchos los jñanis y sannyasis que, después de adoptar la orden de sannyasa y abandonar el mundo por considerarlo falso, regresan al mundo para ocuparse en política o filantropía, o para abrir escuelas y hospitales. Eso significa que no pudieron alcanzar el verdadero Brahman (brahma satyam). Tienen que descender al plano material para ocuparse en actividades filantrópicas. Así, vuelven a cultivar deseos, y, una vez que esos deseos se agotan, desean algo distinto. Por lo tanto, los jñanis no pueden ser niskama, no pueden estar libres de deseos. Tampoco los yogis pueden estar libres de deseos, pues desean perfecciones yóguicas a fin de manifestar alguna proeza mágica y obtener popularidad. La gente se reúne en torno a esos yogis, y ellos desean siempre mayor adulación. Por abusar sus poderes místicos, terminan por caer de nuevo al plano material. A ellos no les es posible llegar a ser niskama y estar libres de deseos.

La conclusión es que sólo los devotos, que están satisfechos con el simple hecho de servir al Señor, pueden llegar a estar realmente libres de deseos. Por eso Caitanya Mahaprabhu dice en este verso: krsna-bhakta niskama. El krsna-bhakta, el devoto de Krsna, está satisfecho con Krsna, y por ello no hay posibilidad de que caiga.