pūrve uddhava-dvāre, ebe sākṣāt āmāre,

yoga-jñāne kahilā upāya

tumi — vidagdha, kṛpāmaya, jānaha āmāra hṛdaya,

more aiche kahite nā yuyāya

pūrve — en el pasado; uddhava-dvāre — por medio de Uddhava; ebe — ahora; sākṣāt — directamente; āmāre — a Mí; yoga — meditación de yoga místico; jñāne — especulación filosófica; kahilā — Tú has dicho; upāya — los medios; tumi — Tú; vidagdha — muy humorístico; kṛpā-maya — misericordioso; jānaha — Tú conoces; āmāra — Mía; hṛdaya — mente; more — a Mí; aiche — en ese modo; kahite — decir; nā yuyāya — no es en absoluto conveniente.


Texto

«“Mi querido Krsna, en el pasado, cuando vivías en Mathura, enviaste a Uddhava para que Me enseñase el conocimiento especulativo y el yoga místico. Ahora Tú Me hablas de lo mismo, pero Mi mente no lo acepta. En Mi mente no hay espacio para el jñana-yoga o el dhyana-yoga. Aunque Me conoces muy bien, Te empeñas en instruirme en jñana-yoga y dhyana-yoga. Eso que haces no está bien.”»

Significado

SIGNIFICADO: La persona que está siempre absorta en pensar en Krsna, no se siente atraída por el proceso de yoga místico, el método especulativo para descubrir la Verdad Absoluta Suprema. El devoto no siente el más mínimo interés en las actividades especulativas. En lugar de cultivar el conocimiento especulativo o practicar yoga místico, el devoto debe adorar a la Deidad en el templo y ocuparse continuamente en el servicio del Señor. Los devotos comprenden que la adoración de la Deidad en el templo es lo mismo que el servicio directo al Señor. La Deidad recibe el nombre de arca-vigraha o arca-avatara, una encarnación del Señor Supremo en la forma de manifestación material (bronce, piedra o madera). En última instancia, entre Krsna manifestado en materia y Krsna manifestado en espíritu no hay diferencia, pues ambas manifestaciones son energía Suya. Para Krsna, la diferencia entre materia y espíritu no existe. Por lo tanto, Su manifestación en una forma material es idéntica a Su forma original, sac-cid-ananda-vigraha. El devoto que se ocupa constantemente en la adoración de la Deidad conforme a las reglas y regulaciones presentadas en los sastras y dadas por el maestro espiritual llega poco a poco a percibir que está en contacto directo con la Suprema Personalidad de Dios. De ese modo, pierde todo interés en la supuesta meditación, la práctica de yoga y la especulación mental.