na pāraye 'haḿ niravadya-saḿyujāḿ
sva-sādhu-kṛtyaḿ vibudhāyuṣāpi vaḥ
yā mābhajan durjaya-geha-śṛńkhalāḥ
saḿvṛścya tad vaḥ pratiyātu sādhunā
na — no; pÄraye — soy capaz de hacer; aham — Yo; niravadya-saá¹yujÄm — a aquellos que están completamente libres de engaño; sva-sÄdhu-ká¹›tyam — compensación apropiada; vibudha-Äyuá¹£Ä â€” con una vida tan larga como la de los semidioses; api — aunque; vaḥ — a vosotras; yÄḥ — quienes; mÄ â€” a MÃ; abhajan — habéis adorado; durjaya-geha-śṛṅkhalÄḥ — las cadenas de la vida familiar, que son muy difÃciles de superar; saá¹vṛścya — cortando; tat — que; vaḥ — de vosotras; pratiyÄtu — permitid que devuelva; sÄdhunÄ â€” por la buena actividad en sà misma.
SIGNIFICADO: Este verso del Srimad-Bhagavatam (10.32.22) lo recitó el mismo Sri Krsna al volver hacia donde estaban las gopis, tras escuchar sus cantos de separación.