akṣaṇvatāḿ phalam idaḿ na paraḿ vidāmaḥ

sakhyaḥ paśūn anuviveśayator vayasyaiḥ

vaktraḿ vrajeśa-sutayor anuveṇu-juṣṭaḿ

yair vā nipītam anurakta-kaṭākṣa-mokṣam

aká¹£aṇvatÄm — de aquellos que tienen ojos; phalam — la fruta; idam — este; na — no; param — otro; vidÄmaḥ — sabemos; sakhyaḥ — ¡oh, amigos!; paśūn — las vacas; anuviveÅ›ayatoḥ — haciendo que fueran de un bosque a otro; vayasyaiḥ — con Sus amigos de la misma edad; vaktram — los rostros; vraja-īśa — de MahÄrÄja Nanda; sutayoḥ — de los dos hijos; anuveṇu-juṣṭam — provistos de flautas; yaiḥ — por lo cual; — o; nipÄ«tam — saturadas; anurakta — de amor; kaá¹­a-aká¹£a — miradas; moká¹£am — lanzando.


Texto

[Las gopis dijeron:] «¡Oh, amigas! Los ojos que ven los hermosos rostros de los hijos de Maharaja Nanda son ciertamente afortunados. Cuando estos dos hijos entran en el bosque, rodeados de Sus amigos, conduciendo las vacas ante ellos, llevan Sus flautas a la boca y miran amorosamente a los habitantes de Vrndavana. Creemos que, para los que tienen ojos, no hay mejor objeto de visión».

Significado

SIGNIFICADO: Al igual que las gopis, se puede ver a Krsna continuamente si se es lo suficientemente afortunado. En la Brahma-samhita se dice que los sabios cuyos ojos han sido ungidos con el bálsamo del amor puro pueden ver continuamente la forma de Syamasundara (Krsna) dentro de sus corazones. Este verso del Srimad-Bhagavatam (10.21.7) lo cantaron las gopis al llegar la estación de sarat.