arjuna uvāca
sthāne hṛṣīkeśa tava prakīrtyā
jagat prahṛṣyaty anurajyate ca
rakṣāḿsi bhītāni diśo dravanti
sarve namasyanti ca siddha-sańghāḥ
arjunaḥ uvÄca — Arjuna dijo; sthÄne — correctamente; hṛṣīka-īśa — ¡oh, amo de todos los sentidos!; tava — Tus; prakÄ«rtyÄ â€” por las glorias; jagat — el mundo entero; prahṛṣyati — se regocija; anurajyate — se apega; ca — y; raká¹£Äá¹si — los demonios; bhÄ«tÄni — a causa del temor; diÅ›aḥ — en todas las direcciones; dravanti — están huyendo; sarve — todos; namasyanti — están ofreciendo respetos; ca — también; siddha-saá¹…ghÄḥ — los seres humanos perfectos.
Arjuna, después de oÃrle decir a Krsna cuál serÃa el resultado de la Batalla de Kuruksetra, se iluminó, y, como gran devoto y amigo de la Suprema Personalidad de Dios, dijo que todo lo que Krsna hacÃa era lo correcto. Arjuna confirmó que Krsna es el sustentador de los devotos y el objeto de la veneración de ellos, asà como también el destructor de los indeseables. Sus acciones son igualmente buenas para todos. Arjuna entendió aquà que cuando la Batalla de Kuruksetra estaba concluyendo, en el espacio sideral se hallaban presentes muchos semidioses, siddhas y los intelectuales de los planetas superiores, y que ellos estaban observando la lucha porque Krsna estaba ahà presente. Cuando Arjuna vio la forma universal del Señor, los semidioses sintieron placer en ello, pero los demás, que eran demonios y ateos, no pudieron soportar que el Señor fuera alabado. Debido al temor natural que les infundÃa la devastadora forma de la Suprema Personalidad de Dios, ellos huyeron. Arjuna elogia el trato que Krsna les da a los devotos y a los ateos. El devoto glorifica al Señor en todos los casos, porque sabe que todo lo que Él hace es bueno para todos.