bhavāpyayau hi bhūtānāḿ
śrutau vistaraśo mayā
tvattaḥ kamala-patrākṣa
māhātmyam api cāvyayam
bhava — aparición; apyayau — desaparición; hi — ciertamente; bhÅ«tÄnÄm — de todas las entidades vivientes; Å›rutau — se han oÃdo; vistaraÅ›aḥ — detalladamente; mayÄ â€” por mÃ; tvattaḥ — de Ti; kamala-patra-aká¹£a — ¡oh, Tú, el de los ojos de loto!; mÄhÄtmyam — glorias; api — también; ca — y; avyayam — inagotable.
A causa de su júbilo, Arjuna se refiere al Señor Krsna como “el de los ojos de loto†(los ojos de Krsna se parecen a los pétalos de una flor de loto), pues Krsna le aseguró en el capÃtulo anterior: aham krtsnasya jagatah prabhavah pralayas tatha, “Yo soy la fuente de la aparición y desaparición de toda esta manifestación materialâ€. Arjuna le ha oÃdo al Señor hablar de eso en detalle. Arjuna sabe, además, que, a pesar de que Él es la fuente de todas las apariciones y desapariciones, Él está aparte de ellas. Como el Señor ha dicho en el Noveno CapÃtulo, Él es omnipresente, pero aun asà no está presente personalmente en todas partes. Ésa es la inconcebible opulencia de Krsna que Arjuna afirma que ha entendido por completo.