evam etad yathāttha tvam
ātmānaḿ parameśvara
draṣṭum icchāmi te rūpam
aiśvaraḿ puruṣottama
evam — asà pues; etat — esta; yathÄ â€” tal como es; Ättha — has hablado; tvam — Tú; ÄtmÄnam — Tú mismo; parama-īśvara — ¡oh, Señor Supremo!; draá¹£á¹um — ver; icchÄmi — yo deseo; te — Tu; rÅ«pam — forma; aiÅ›varam — divina; puruá¹£a-uttama — ¡oh, Tú, la mejor de las personalidades!.
El Señor dijo que como Él habÃa entrado en el universo material por medio de Su representación personal, la manifestación cósmica se habÃa hecho posible y continuaba existiendo. Ahora bien, en lo que respecta a Arjuna, a él lo inspiran las declaraciones de Krsna, pero a fin de convencer a otros que en el futuro puede que piensen que Krsna es una persona ordinaria, Arjuna desea verlo de hecho en Su forma universal, para ver cómo Él actúa desde dentro del universo, si bien está aparte de él. Que Arjuna se refiera al Señor como purusottama también es significativo. Puesto que el Señor es la Suprema Personalidad de Dios, Él está presente dentro del propio Arjuna; por lo tanto, Él conoce el deseo de Arjuna y entiende que Arjuna no tiene ningún deseo especial de verlo en Su forma universal, pues Arjuna se siente totalmente satisfecho de verlo a Él en Su forma personal de Krsna. Pero el Señor también puede entender que Arjuna quiere ver la forma universal para convencer a otros. Arjuna no tenÃa ningún deseo personal de que se le diera una confirmación. Krsna también entiende que Arjuna quiere ver la forma universal para establecer un criterio, ya que en el futuro habrÃa muchÃsimos impostores que se harÃan pasar por encarnaciones de Dios. Luego la gente debe ser cuidadosa; aquel que dice ser Krsna, debe estar dispuesto a mostrar su forma universal, para confirmarle a la gente lo que alega.