arjuna uvāca
mad-anugrahāya paramaḿ
guhyam adhyātma-saḿjñitam
yat tvayoktaḿ vacas tena
moho 'yaḿ vigato mama
arjunaḥ uvÄca — Arjuna dijo; mat-anugrahÄya — sólo para favorecerme; paramam — supremo; guhyam — asunto confidencial; adhyÄtma — espiritual; saá¹jñitam — en lo referente a; yat — que; tvayÄ â€” por Ti; uktam — dicho; vacaḥ — palabras; tena — por esas; mohaḥ — ilusión; ayam — esto; vigataḥ — se disipó; mama — mi.
Este capÃtulo muestra a Krsna como la causa de todas las causas. Él es incluso la causa del Maha-Visnu, de quien emanan los universos materiales. Krsna no es una encarnación; Él es la fuente de todas las encarnaciones. Eso se ha explicado por completo en el último capÃtulo.
Ahora bien, en lo que se refiere a Arjuna, él dice que su ilusión se ha terminado. Eso significa que Arjuna ya no piensa en Krsna como un ser humano ordinario, como un amigo de él, sino como la fuente de todo. Arjuna está muy iluminado y está contento de tener un amigo tan eminente como Krsna, pero ahora está pensando que aunque él acepte a Krsna como la fuente de todo, puede que otros no lo acepten. De modo que, para establecer la divinidad de Krsna ante todos, él le pide a Krsna en este capÃtulo que muestre Su forma universal. En realidad, cuando uno ve la forma universal de Krsna se asusta, como le ocurrió a Arjuna, pero Krsna es tan bondadoso, que, después de mostrarla, vuelve de nuevo a Su forma original. Arjuna concuerda con lo que Krsna ha dicho varias veces: Krsna le está hablando sólo por su bien. Asà que Arjuna reconoce que todo esto le está pasando por la gracia de Krsna. Ahora él está convencido de que Krsna es la causa de todas las causas y de que en forma de la Superalma está presente en el corazón de todos.