taḿ tvāḿ ahaḿ jñāna-ghanaḿ svabhāva-
pradhvasta-māyā-guṇa-bheda-mohaiḥ
sanandanādyair munibhir vibhāvyaḿ
kathaḿ vimūḍhaḥ paribhāvayāmi
tam — a esa personalidad; tvām — a Ti; aham — yo; jñāna-ghanam — Tu Señoría, que eres conocimiento concentrado; svabhāva — por naturaleza espiritual; pradhvasta — libres de contaminación; māyā-guṇa — causada por las tres modalidades de la naturaleza material; bheda-mohaiḥ — por manifestar la confusión de la diferenciación; sanandana-ādyaiḥ — por personalidades de la talla de los cuatro Kumāras (Sanat-kumāra, Sanaka, Sanandana y Sanātana); munibhiḥ — por esos grandes sabios; vibhāvyam — digno de adoración; katham — cómo; vimūḍhaḥ — engañado por la naturaleza material; paribhāvayāmi — puedo pensar en Ti.
La palabra svabhava se refiere a nuestra propia naturaleza espiritual, es decir, a nuestra posición constitucional original. Situada en su posición original, la entidad viviente está libre de la influencia de las modalidades de la naturaleza material. Sa gunan samatityaitan brahma-bhuyaya kalpate (Bg. 14.26). Tan pronto como nos liberamos de la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material, nos situamos en el plano del Brahman. Los cuatro Kumaras y Narada son ejemplos muy claros de personalidades que han alcanzado esa posición. Por naturaleza, esas autoridades pueden entender la posición de la Suprema Personalidad de Dios; pero el alma condicionada que no está libre de la influencia de la naturaleza material no puede percibir al Supremo. Por esa razón, en la Bhagavad-gita (2.45), Krsna aconseja a Arjuna: traigunya-visaya veda nistraigunyo bhavarjuna: Debes elevarte por encima de la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material. Quien permanece bajo la influencia de las tres modalidades materiales no puede entender a la Suprema Personalidad de Dios.