यस्याननं मकरकुण्डलचारुकर्ण
भ्राजत्कपोलसुभगं सविलासहासम् ।
नित्योत्सवं न ततृपुर्दृशिभिः पिबन्त्यो
नार्यो नराश्च मुदिताः कुपिता निमेश्च ॥६५॥

yasyānanaḿ makara-kuṇḍala-cāru-karṇa-

bhrājat-kapola-subhagaḿ savilāsa-hāsam

nityotsavaḿ na tatṛpur dṛśibhiḥ pibantyo

nāryo narāś ca muditāḥ kupitā nimeś ca


Texto

Krsna tiene el rostro adornado con pendientes en forma de tiburón y otras alhajas. Sus orejas son muy hermosas, Sus mejillas, brillantes, y Su sonrisa, atractiva para todos los seres. Quien ve al Señor Krsna, contempla un festival. Su cara y Su cuerpo satisfacen plenamente a todo el que los ve, pero los devotos están enfadados con el creador por la molestia que les causa el momentáneo parpadeo de los ojos.

Significado

En la Bhagavad-gita (7.3), el propio Señor afirma:

manusyanam sahasresu
kascid yatati siddhaye
yatatam api siddhanam
kascin mam vetti tattvatah

«De entre muchos miles de hombres, puede que uno se esfuerce por alcanzar la perfección; y de entre aquellos que han logrado la perfección, difícilmente uno Me conoce en verdad». Sólo quien se ha cualificado para entender a Krsna puede apreciar debidamente la presencia de Krsna en la Tierra. De entre los Bhojas, Vrsnis, Andhakas, Pandavas y muchos otros reyes íntimamente ligados a Krsna, la relación íntima que unía a Krsna con los habitantes de Vrndavana merece una consideración especial. Esa relación se explica en este verso con las palabras nityotsavam na tatrpur drsibhih pibantyah. Los pastorcillos de vacas, las vacas, los terneros, las gopis, los padres de Krsna y los demás habitantes de Vrndavana eran especiales, pues, aunque veían los hermosos rasgos de Krsna constantemente, nunca estaban del todo satisfechos. En este verso se dice que ver a Krsna es nitya-utsava, un festival diario. Los habitantes de Vrndavana veían a Krsna casi a cada instante, pero, cuando Krsna salía de la aldea para sacar a las vacas y terneros a pastar, las gopis sufrían mucho, porque veían a Krsna caminando sobre la arena, y pensaban que los pies de loto de Krsna, que ellas no se atrevían a poner sobre sus senos por no considerarlos lo bastante suaves, estaban sufriendo los pinchazos de los guijarros del camino. Sólo de pensarlo, las gopis se afligían y lloraban en sus hogares. Esas gopis, que eran fervientes amigas de Krsna, veían a Krsna constantemente, pero llegaron a condenar al creador, el Señor Brahma, porque los párpados las molestaban cuando miraban a Krsna. En este verso se describe, entonces, la belleza de Krsna, y en especial la belleza de Su cara. Al final del Noveno Canto, en el Capítulo Veinticuatro, hallamos un indicio de la belleza de Krsna. Ahora vamos a entrar en el Décimo Canto, que se considera la cabeza de Krsna. En su conjunto, el Srimad-Bhagavata Purana manifiesta la forma de Krsna, y el Décimo Canto es Su cara. Este verso nos da un indicio de la gran belleza de Su rostro. Las gopis observaban hasta el último detalle de la sonriente cara de Krsna, con Sus mejillas, Sus labios, los adornos de Sus orejas, la forma en que mascaba nueces de betel, y de ese modo disfrutaban de tanta felicidad trascendental que nunca se sentían completamente saciadas de ver la cara de Krsna,y llegaron a condenar al creador del cuerpo por haberle puesto párpados que interrumpían su visión. Por lo tanto, las gopis estaban mucho más atraídas por la belleza del rostro de Krsna de lo que pudieran estarlo Sus amigos los pastorcillos de vacas, o incluso Yasoda Mata, quien también se deleitaba en adornar el rostro de Krsna.