tat-prasańgānubhāvena
rantidevānuvartinaḥ
abhavan yoginaḥ sarve
nārāyaṇa-parāyaṇāḥ
tat-prasaṅga-anubhāvena — por relacionarse con el rey Rantideva (cuando hablaban con él acerca del bhakti-yoga); rantideva-anuvartinaḥ — los seguidores del rey Rantideva (es decir, sus sirvientes, los miembros de su familia, sus amigos, etc); abhavan — se volvieron; yoginaḥ — yogīs místicos de primera categoría, bhakti-yogīs; sarve — todos ellos; nārāyaṇa-parāyaṇāḥ — devotos de la Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa.
Los mejores yogis o místicos son los devotos. Esto lo confirma el propio Señor en la Bhagavad-gita (6.47):
yoginam api sarvesam
mad-gatenantaratmana
sraddhavan bhajate yo mam
sa me yuktatamo matah
«De todos los yogis, aquel que tiene una gran fe y siempre mora en Mí, piensa en Mí y Me ofrece servicio amoroso trascendental, es el que está más íntimamente unido a Mí en yoga y es el más elevado de todos. Ésa es Mi opinión». El mejor yogi es aquel que piensa constantemente en la Suprema Personalidad de Dios en lo más profundo de su corazón. Como Rantideva era el rey y tenía a su cargo el poder ejecutivo en el estado, todos los habitantes del país se volvieron devotos de la Suprema Personalidad de Dios, Narayana, gracias a la relación trascendental con su rey. Así es la influencia del devoto puro. Un solo devoto puro puede, con su influencia, crear cientos de miles de devotos puros. Srila Bhaktivinoda Thakura ha dicho que el mérito del vaisnava se mide en proporción al número de devotos que ha creado. La superioridad de un vaisnava no se manifiesta en la forma en que juega con las palabras, sino en el número de devotos que ha creado para el Señor. En este verso, la palabra rantidevanuvartinah indica que, por su relación con Rantideva, sus funcionarios, amigos, parientes y súbditos llegaron a ser vaisnavas de primera categoría. En otras palabras, en este verso se confirma que Rantideva era un devoto de primera categoría, un maha-bhagavata. Mahat-sevam dvaram ahur vimukteh: Si ofrecemos servicio a esos mahatmas, de modo natural alcanzaremos el objetivo de la liberación. Srila Narottama dasa Thakura dice también: chadiya vaisnava-seva nistara payeche keba: Por nuestro propio esfuerzo, no podemos liberarnos, pero, si nos subordinamos a un vaisnava puro, se nos abren las puertas de la liberación.