yad idaḿ kūpa-magnāyā
bhavato darśanaḿ mama
na brāhmaṇo me bhavitā
hasta-grāho mahā-bhuja
kacasya bārhaspatyasya
śāpād yam aśapaḿ purā
yat — debido a; idam — esta; kūpa-magnāyāḥ — caída en el pozo; bhavataḥ — de Tu Gracia; darśanam — encuentro; mama — conmigo; na — no; brāhmaṇaḥ — un brāhmaṇa cualificado; me — mío; bhavitā — será; hasta-grāhaḥ — esposo; mahā-bhuja — ¡oh, gran héroe de poderosos brazos!; kacasya — de Kaca; bārhaspatyasya — el hijo de Bṛhaspati, el brāhmaṇa erudito y sacerdote celestial; śāpāt — por la maldición; yam — a quien; aśapam — yo maldije; purā — en el pasado.
Kaca, el hijo del sabio sacerdote celestial Brhaspati, había sido alumno de Sukracarya, quien le enseñó el arte de resucitar a una persona muerta prematuramente. Ese arte, mrta-sañjivani, se utilizaba especialmente en tiempos de guerra. En esas ocasiones, muchos soldados hallaban la muerte antes de su hora prescrita, pero, si su cuerpo estaba intacto, el arte de mrta-sañjivani podía traerles de nuevo a la vida. Sukracarya y muchos otros conocían el secreto, y Kaca, el hijo de Brhaspati, fue a estudiar con Sukracarya para aprenderlo. Devayani había deseado casarse con Kaca, pero éste, por respeto hacia Sukracarya, consideraba a la hija del guru un superior digno de respeto, de modo que no quiso casarse con ella. Muy enfadada, Devayani maldijo a Kaca diciendo que el arte de mrta-sañjivani que había aprendido de su padre le sería inútil. Como respuesta, Kaca maldijo a su vez a Devayani diciéndole que nunca tendría un marido brahmana. Devayani se sentía atraída por Yayati, que era un ksatriya, de modo que le pidió que la aceptase como esposa en toda regla, y le explicó que, aunque sería un matrimonio pratiloma-vivaha, entre la hija de una familia de clase alta con el hijo de una familia inferior, todo ello había sido dispuesto por la providencia.