rājyaḿ naicchad yatiḥ pitrā
dattaḿ tat-pariṇāmavit
yatra praviṣṭaḥ puruṣa
ātmānaḿ nāvabudhyate
rājyam — el reino; na aicchat — no aceptó; yatiḥ — el hijo mayor, Yati; pitrā — por su padre; dattam — ofrecido; tat-pariṇāma-vit — conociendo las consecuencias de poseer el poder real; yatra — donde; praviṣṭaḥ — habiendo entrado; puruṣaḥ — esa persona; ātmānam — autorrealización; na — no; avabudhyate — tomará en serio y entenderá.
La autorrealización, principal objetivo de la civilización humana, es un tema muy seriamente considerado por las personas que han alcanzado el plano de la modalidad de la bondad y poseen las cualidades brahmínicas. Los ksatriyas suelen estar dotados de cualidades materiales que les traen ganancias materiales y complacencia de los sentidos, pero las personas espiritualmente avanzadas no tienen interés en la opulencia material. De hecho, sólo aceptan lo que es imprescindible para una vida de avance espiritual en el campo de la autorrealización. En este verso se menciona en particular que quien entra en el campo de la política pierde la posibilidad de alcanzar la perfección de la vida humana, sobre todo en los tiempos que corren. No obstante, quien escuche el Srimad-Bhagavatam podrá alcanzar la perfección más elevada. Ese proceso de escuchar se denomina nityam bhagavata-sevaya. Maharaja Pariksit estaba enredado en asuntos políticos, pero al final de su vida escuchó el Srimad-Bhagavatam de labios de Sukadeva Gosvami, de modo que no tuvo dificultad en alcanzar la perfección. Por eso Sri Caitanya Mahaprabhu nos sugiere:
sthane sthitah sruti-gatam tanu-vaṅ-manobhir
ye prayaso 'jita jito 'py asi tais tri-lokyam
(Bhag. 10.14.3)
Pese a que pueda estar bajo la influencia de las modalidades de la pasión, la ignorancia o la bondad, la persona que escucha regularmente el Srimad-Bhagavatam de labios de un alma autorrealizada se libera del cautiverio del enredo material.