tataś cāvabhṛtha-snāna-
vidhūtāśeṣa-kilbiṣaḥ
sarasvatyāḿ mahā-nadyāḿ
reje vyabbhra ivāḿśumān
tataḥ — a continuación; ca — también; avabhṛtha-snāna — bañándose después de celebrar el sacrificio; vidhūta — limpió; aśeṣa — ilimitadas; kilbiṣaḥ — cuyas reacciones de actividades pecaminosas; sarasvatyām — a orillas del gran río Sarasvatī; mahā-nadyām — uno de los ríos más grandes de la India; reje — el Señor Paraśurāma tenía el aspecto; vyabbhraḥ — sin nubes; iva aṁśumān — del Sol.
Como se afirma en la Bhagavad-gita (3.9): yajñarthat karmano 'nyatra loko 'yam karma-bandhanah: «Toda actividad debe realizarse como un sacrificio en honor de Visnu, pues, de lo contrario, nos encadena al mundo material». Karma-bandhanah se refiere al hecho de recibir sucesivos cuerpos materiales, uno tras otro. Ese ciclo de nacimientos y muertes es el problema fundamental de la vida. Por eso se nos aconseja que encaminemos nuestros esfuerzos hacia la celebración de yajña para complacer al Señor Visnu. A pesar de ser una encarnación de la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Parasurama tenía que rendir cuentas de sus actividades pecaminosas. En el mundo material, por mucho empeño que pongamos en evitarlo, siempre cometeremos alguna actividad pecaminosa u otra, aun sin querer. Al caminar por la calle, por ejemplo, pisamos muchas hormigas y pequeños insectos, y de ese modo matamos a muchos seres vivos sin darnos cuenta. Por lo tanto, estamos obligados a seguir el principio védico de pañca-yajña, es decir, de cinco tipos recomendados de sacrificio. En la era de Kali, no obstante, se hace una importante concesión a la gente en general. Yajñaih saṅkirtana-prayair yajanti hi sumedhasah: Podemos adorar al Señor Caitanya, la encarnación oculta de Krsna. Krsna-varnam tvisakrsnam: Aunque es Krsna mismo, siempre canta Hare Krsna y predica el cultivo de conciencia de Krsna. Se nos recomienda adorar a esa encarnación mediante el proceso de cantar, saṅkirtana-yajña. La práctica de saṅkirtana-yajña es una concesión especial que se hace a la sociedad humana a fin de salvar a la gente del efecto de sus actividades pecaminosas conocidas y desconocidas. Estamos rodeados de un sinnúmero de pecados, y por ello es nuestra obligación volvernos conscientes de Krsna y cantar el maha-mantra Hare Krsna.