urvaśy uvāca
kasyās tvayi na sajjeta
mano dṛṣṭiś ca sundara
yad-ańgāntaram āsādya
cyavate ha riraḿsayā
urvaśī uvāca — Urvaśī contestó; kasyāḥ — de qué mujer; tvayi — hacia ti; na — no; sajjeta — se sentiría atraída; manaḥ — la mente; dṛṣṭiḥ ca — y la vista; sundara — ¡oh, el más hermoso de los hombres!; yat-aṅgāntaram — cuyo pecho; āsādya — disfrutar; cyavate — abandona; ha — en verdad; riraṁsayā — por el disfrute sexual.
¿Quién, en los tres mundos, podría impedir la relación sexual entre un hombre y una mujer hermosos que se han unido en un abrazo? Por eso el Srimad-Bhagavatam (7.9.45) dice: yan maithunadi-grhamedhi-sukham hi tuccham.