etāv uraṇakau rājan
nyāsau rakṣasva mānada
saḿraḿsye bhavatā sākaḿ
ślāghyaḥ strīṇāḿ varaḥ smṛtaḥ
etau — a estos dos; uraṇakau — corderos; rājan — ¡oh, rey Purūravā!; nyāsau — que han caído; rakṣasva — por favor, protege; māna-da — ¡oh, tú, que honras plenamente a un huésped o visitante!; saṁraṁsye — disfrutaré de la unión sexual; bhavatā sākam — en tu compañía; ślāghyaḥ — superior; strīṇām — de una mujer; varaḥ — esposo; smṛtaḥ — se dice.
Como se afirma en la Brahma-samhita (5.40): yasya prabha prabhavato jagad-anda-koti-kotisv asesa-vasudhadi-vibhuti-bhinnam: En el universo hay diversidad de planetas y de atmósferas. La atmósfera del planeta celestial del que descendió Urvasi después de ser maldecida por Mitra y Varuna era distinta de la atmósfera de la Tierra. De hecho, los habitantes de los planetas celestiales son muy superiores a los habitantes de la Tierra. Urvasi, sin embargo, aceptó ser la esposa de Pururava aunque pertenecía a una comunidad superior. La mujer que dé con un hombre de cualidades superiores puede aceptar a ese hombre por esposo. Del mismo modo, si un hombre encuentra a una mujer de familia inferior, pero dotada de buenas cualidades, puede aceptar a esa brillante esposa, siguiendo el consejo de Sri Canakya Pandita (stri-ratnam duskulad api). La combinación de hombre y mujer puede ser provechosa si las cualidades de ambos están al mismo nivel.