कोपावेशचलद्गात्रः पुत्रं हन्तुं मनो दधे ।
क्षिप्त्वा परुषया वाचा प्रह्रादमतदर्हणम् ॥३॥
आहेक्षमाणः पापेन तिरश्चीनेन चक्षुषा ।
प्रश्रयावनतं दान्तं बद्धाञ्जलिमवस्थितम् ।
सर्पः पदाहत इव श्वसन्प्रकृतिदारुणः ॥४॥

kopāveśa-calad-gātraḥ

putraḿ hantuḿ mano dadhe

kṣiptvā paruṣayā vācā

prahrādam atad-arhaṇam

āhekṣamāṇaḥ pāpena

tiraścīnena cakṣuṣā

praśrayāvanataḿ dāntaḿ

baddhāñjalim avasthitam

sarpaḥ padāhata iva

śvasan prakṛti-dāruṇaḥ


Texto

Al enterarse de lo que estaba ocurriendo, Hiranyakasipu se puso tan terriblemente furioso que todo el cuerpo le temblaba. Entonces tomó la decisión de matar a su hijo Prahlada. Hiranyakasipu era muy cruel por naturaleza, y, sintiéndose insultado, siseaba como una serpiente que ha sido pisada por alguien. Su hijo Prahlada, pacífico, manso, amable, con los sentidos perfectamente controlados, permanecía ante él con las manos juntas. Por su edad y por su comportamiento, Prahlada no merecía ningún castigo, pero Hiranyakasipu, clavando en él sus malvados ojos, le riñó con ásperas palabras.

Significado

Quien falte al respeto a un devoto elevado y autorizado será castigado por las leyes de la naturaleza. La duración de su vida disminuirá, y perderá las bendiciones de sus superiores y los resultados de sus actividades piadosas. Hiranyakasipu, por ejemplo, con el enorme poder que había alcanzado en el mundo material, pudo conquistar la práctica totalidad de los sistemas planetarios del universo, incluyendo los planetas celestiales (Svargaloka). Pero ahora, por maltratar a un vaisnava de la talla de Prahlada Maharaja, todos los resultados de su tapasya disminuyeron. Como se afirma en el Srimad-Bhagavatam (10.4.46):

ayuh sriyam yaso dharmam
lokan asisa eva ca
hanti sreyamsi sarvani
pumso mahad-atikramah

«Quien trata mal a las grandes almas echa a perder la duración de su vida, su opulencia, su reputación, sus prácticas religiosas, sus propiedades y su buena fortuna».