śrī-nārada uvāca
atha daitya-sutāḥ sarve
śrutvā tad-anuvarṇitam
jagṛhur niravadyatvān
naiva gurv-anuśikṣitam
śrī-nāradaḥ uvāca — Śrī Nārada Muni dijo; atha — a continuación; daitya-sutāḥ — los hijos de los demonios (los compañeros de clase de Prahlāda Mahārāja); sarve — todos; śrutvā — escuchar; tat — por él (Prahlāda); anuvarṇitam — las afirmaciones acerca de la vida devocional; jagṛhuḥ — aceptaron; niravadyatvāt — debido a la utilidad suprema de aquellas instrucciones; na — no; eva — en verdad; guru- anuśikṣitam — lo que les fue enseñado por sus maestros.
Éste es el efecto de la prédica de un devoto puro como Prahlada Maharaja. La prédica de un devoto será eficaz si el devoto tiene buenas cualidades, es sincero y serio en la práctica de conciencia de Krsna, y sigue las instrucciones de un maestro espiritual genuino, como hizo Prahlada Maharaja cuando predicó las instrucciones de Narada Muni. En el Srimad-Bhagavatam (3.25.25), se dice:
satam prasaṅgan mama virya-samvido
bhavanti hrt-karna-rasayanah kathah
Las instrucciones de las personas sat, los devotos puros, son muy gratas para el oído y atractivas para el corazón de aquel que trata de entender sus mensajes. Así, la persona que se siente inspirada a volverse consciente de Krsna y a practicar el proceso en su vida, tiene asegurado el éxito en el sendero de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Por la gracia de Prahlada Maharaja, todos sus compañeros de clase, los hijos de los demonios, se volvieron vaisnavas. No les gustaba escuchar a sus supuestos maestros, Ṣanda y Amarka, quienes solamente les enseñaban diplomacia, política, economía y temas por el estilo, destinados exclusivamente a la complacencia de los sentidos.