गृहमानीतमाहूय प्रह्रादं दैत्ययाजकाः ।
प्रशस्य श्लक्ष्णया वाचा समपृच्छन्त सामभिः ॥८॥

gṛham ānītam āhūya

prahrādaḿ daitya-yājakāḥ

praśasya ślakṣṇayā vācā

samapṛcchanta sāmabhiḥ

gá¹›ham — a la casa de los maestros (á¹¢aṇá¸a y Amarka); ÄnÄ«tam — llevado; ÄhÅ«ya — llamar; prahrÄdam — a PrahlÄda; daitya-yÄjakÄḥ — los sacerdotes del demonio HiraṇyakaÅ›ipu; praÅ›asya — tranquilizar; Å›lakṣṇayÄ â€” con una muy dulce; vÄcÄ â€” voz; samapá¹›cchanta — preguntaron; sÄmabhiḥ — con palabras muy afables.


Texto

Cuando los sirvientes de Hiranyakasipu llevaron al pequeño Prahlada de vuelta al guru-kula [el lugar en que los brahmanas educan a los niños], Ṣanda y Amarka, los sacerdotes de los demonios, le tranquilizaron. Con voz dulce y palabras cariñosas, le hicieron las siguientes preguntas.

Significado

Ṣanda y Amarka, los sacerdotes de los demonios, querían que Prahlada les dijese quiénes eran los vaisnavas que le habían instruido en el proceso de conciencia de Krsna. Su intención era descubrir los nombres de esos vaisnavas. Al principio no le amenazaron, pensando que, si lo hacían, tal vez el niño no revelase la identidad de los verdaderos culpables. Así pues, con mucha dulzura y tranquilidad, le hicieron las siguientes preguntas.