gṛham ānītam āhūya
prahrādaḿ daitya-yājakāḥ
praśasya ślakṣṇayā vācā
samapṛcchanta sāmabhiḥ
gá¹›ham — a la casa de los maestros (á¹¢aṇá¸a y Amarka); ÄnÄ«tam — llevado; ÄhÅ«ya — llamar; prahrÄdam — a PrahlÄda; daitya-yÄjakÄḥ — los sacerdotes del demonio HiraṇyakaÅ›ipu; praÅ›asya — tranquilizar; Å›lakṣṇayÄ â€” con una muy dulce; vÄcÄ â€” voz; samapá¹›cchanta — preguntaron; sÄmabhiḥ — con palabras muy afables.
á¹¢anda y Amarka, los sacerdotes de los demonios, querÃan que Prahlada les dijese quiénes eran los vaisnavas que le habÃan instruido en el proceso de conciencia de Krsna. Su intención era descubrir los nombres de esos vaisnavas. Al principio no le amenazaron, pensando que, si lo hacÃan, tal vez el niño no revelase la identidad de los verdaderos culpables. Asà pues, con mucha dulzura y tranquilidad, le hicieron las siguientes preguntas.