tatheti guru-putroktam
anujñāyedam abravīt
dharmo hy asyopadeṣṭavyo
rājñāḿ yo gṛha-medhinām
tathÄ â€” de este modo; iti — asÃ; guru-putra-uktam — aconsejado por á¹¢aṇá¸a y Amarka, los hijos de ÅšukrÄcÄrya; anujñÄya — aceptar; idam — esto; abravÄ«t — dijo; dharmaḥ — el deber; hi — en verdad; asya — a PrahlÄda; upadeá¹£á¹avyaḥ — ser instruido; rÄjñÄm — de los reyes; yaḥ — que; gá¹›ha-medhinÄm — que están interesados en la vida familiar.
Hiranyakasipu querÃa para Prahlada Maharaja la formación propia de un rey experto en diplomacia y en el gobierno del reino, del paÃs o del mundo, pero no admitÃa que le educasen en la renunciación y la orden de vida de renuncia. En este verso, con la palabra dharma no se refiere a una determinada fe religiosa. Afirma claramente: dharmo hy asyopadestavyo rajñam yo grha- medhinam. Hay dos tipos de familias reales: una es aquella cuyos miembros están simplemente apegados a la vida familiar; la otra es la formada por rajarsis, reyes que, aunque ejercen su autoridad en el gobierno, están al nivel de los grandes santos. Prahlada Maharaja querÃa ser un rajarsi, pero Hiranyakasipu querÃa hacer de su hijo un rey apegado al disfrute de los sentidos (grha-medhinam). El sistema arya se basa en el varnasrama-dharma, que regula la educación de todos conforme a las respectivas posiciones dentro de las divisiones de varna (brahmana, ksatriya, vaisya, y sudra) y asrama (brahmacarya, grhastha, vanaprastha y sannyasa).
El devoto que se ha purificado mediante el servicio devocional siempre se encuentra en la posición trascendental, por encima de las cualidades mundanas. AsÃ, la divergencia entre Prahlada Maharaja e Hiranyakasipu consistÃa en que Hiranyakasipu querÃa mantener a Prahlada en el plano del apego mundano, mientras que Prahlada estaba por encima de las modalidades de la naturaleza material. Mientras estemos sometidos al control de la naturaleza material, tendremos un deber prescrito distinto al de la persona no sometida a ese control. El verdadero dharma o deber prescrito se explica en el Srimad-Bhagavatam (dharmam tu saksad bhagavat-pranitam). Dharmaraja, Yamaraja, explicó a sus subordinados que la identidad del ser vivo es espiritual, y que, por lo tanto, su deber prescrito también es espiritual. El verdadero dharma es el que se recomienda en la Bhagavad-gita: sarva-dharman parityajya mam ekam saranam vraja. Del mismo modo que tenemos que abandonar el cuerpo material, también tenemos que abandonar todos los deberes propios de las ocupaciones materiales. Debemos ocuparnos en nuestra función espiritual y abandonar esos deberes prescritos materiales, sean cuales sean, incluso los correspondientes al sistema de varnasrama. Sri Caitanya Mahaprabhu nos explica cuál es el verdadero dharma, el verdadero deber prescrito: jivera `svarupa' haya -