śrī-nārada uvāca
etāvad brāhmaṇāyoktvā
virarāma mahā-matiḥ
taḿ sannibhartsya kupitaḥ
sudīno rāja-sevakaḥ
śrī-nāradaḥ uvāca — Nārada Muni dijo; etāvat — esto; brāhmaṇāya — a los brāhmaṇas, los hijos de Śukrācārya; uktvā — tras hablar; virarāma — guardó silencio; mahā-matiḥ — Prahlāda Mahārāja, que poseía una gran inteligencia; tam — a él (a Prahlāda Mahārāja); sannibhartsya — reñir con gran aspereza; kupitaḥ — enfadados; su-dīnaḥ — pobres en pensamiento, o muy afligidos; rāja- sevakaḥ — los sirvientes del rey Hiraṇyakaśipu.
La palabra sukra significa «semen». Los hijos de Sukracarya eran brahmanas por derecho de nacimiento, pero el verdadero brahmana es aquel que posee las cualidades brahmínicas. Los brahmanas Ṣanda y Amarka eran hijos seminales de Sukracarya, y no poseían verdaderas cualidades brahmínicas, ya que estaban al servicio de Hiranyakasipu. El verdadero brahmana se siente muy satisfecho cuando ve que alguien se hace devoto del Señor Krsna, y con mayor razón si se trata de su discípulo. La misión de los brahmanas es satisfacer al amo supremo. Al brahmana se le prohibe estrictamente ponerse al servicio de nadie, pues esa ocupación es propia de perros y sudras. Los perros tienen que contentar a sus amos, pero los brahmanas no tienen que contentar a nadie; su único deber es satisfacer a Krsna (anukulyena krsnanusilanam). Eso es lo que realmente capacita a una persona como brahmana. Ṣanda y Amarka eran brahmanas seminales y se habían puesto al servicio de Hiranyakasipu, un amo sumamente bajo; por esa razón, querían reñir injustamente a Prahlada Maharaja.