यथा भ्राम्यत्ययो ब्रह्मन् स्वयमाकर्षसन्निधौ ।
तथा मे भिद्यते चेतश्चक्रपाणेर्यदृच्छया ॥१४॥

yathā bhrāmyaty ayo brahman

svayam ākarṣa-sannidhau

tathā me bhidyate cetaś

cakra-pāṇer yadṛcchayā

yathā — tal como; bhrāmyati — mueve; ayaḥ — hierro; brahman — ¡oh, brāhmaṇas!; svayam — él mismo; ākarṣa — de un imán; sannidhau — en la proximidad; tathā — del mismo modo; me — mía; bhidyate — ha cambiado; cetaḥ — conciencia; cakra- pāṇeḥ — del Señor Viṣṇu, que tiene un disco en la mano; yadṛcchayā — simplemente por la voluntad.


Texto

¡Oh, brahmanas [maestros]!, del mismo modo que un hierro atraído por un imán se mueve por sí solo hacia el imán, mi conciencia, que ha cambiado por Su voluntad, es atraída por el Señor Visnu, que lleva un disco en la mano. De manera que no tengo independencia.

Significado

El hierro, de un modo natural, se ve atraído por el imán. Del mismo modo, también las entidades vivientes se ven atraídas de un modo natural hacia Krsna; por esa razón, el verdadero nombre del Señor es «Krsna», cuyo significado es «Aquel que atrae a todos y a todo». Ejemplos característicos de esa atracción se encuentran en Vrndavana, donde todos y todo lo que allí existe se ve atraído por Krsna. Esa atracción está en las personas mayores, como Nanda Maharaja y Yasodadevi, en los amigos, como Sridama, Sudama y los demás pastorcillos de vacas, en las gopis, como Srimati Radharani y Sus amigas, e incluso en las aves y animales, en las vacas y en los terneros. Esa atracción por Krsna está también en las flores y frutos de los jardines, así como en las olas del Yamuna, la tierra, el cielo, los árboles, las plantas, los animales y en todos los demás seres vivos. Ésa es la situación natural de todo lo que existe en Vrndavana.

La situación en el mundo material, donde nadie siente atracción por Krsna y todos están atraídos a maya, es diametralmente opuesta a la de Vrndavana. Ésa es la diferencia entre el mundo material y el mundo espiritual. Hiranyakasipu, que estaba en el mundo material, sentía atracción por las mujeres y el dinero, mientras que Prahlada Maharaja, desde su posición natural, sentía atracción por Krsna. Para responder a la pregunta de Hiranyakasipu, que quería saber el porqué de aquella desviación, Prahlada Maharaja dijo que su modo de ver las cosas no era ninguna desviación, pues sentirse atraído por Krsna es la posición natural de todos los seres, y que, si a Hiranyakasipu le parecía una desviación, era debido a su falta de atracción por Krsna, que era antinatural. Por lo tanto, concluyó Prahlada, Hiranyakasipu necesitaba purificarse.

Cuando nos purificamos de la contaminación material, volvemos a sentir atracción por Krsna (sarvopadhi-vinirmuktam tat-paratvena nirmalam). En el mundo material, todos estamos contaminados por la suciedad de la complacencia sensorial, y actuamos conforme a distintas identificaciones falsas, unas veces en forma de animal, otras veces como semidioses, árboles, etc. Debemos purificarnos de todas esas falsas identificaciones; entonces sentiremos una atracción natural por Krsna. El proceso del bhakti purifica a la entidad viviente de todas las atracciones antinaturales. Cuando nos purificamos, sentimos atracción por Krsna y comenzamos a servir a Krsna en lugar de servir a maya. Eso es lo natural. El devoto está atraído a Krsna, mientras que el no devoto, contaminado por la suciedad del disfrute material, no lo está. Así lo confirma el Señor en la Bhagavad- gita (7.28):

yesam tv anta-gatam papam
jananam punya-karmanam
te dvandva-moha-nirmukta
bhajante mam drdha-vratah

«Aquellos que han observado una conducta piadosa en vidas anteriores y en la presente, y cuyas actividades pecaminosas están completamente erradicadas, se liberan de las dualidades de la ilusión y se ocupan en Mi servicio con determinación». Debemos liberarnos de toda la suciedad pecaminosa de la existencia material. En el mundo material, todos estamos contaminados de deseos materiales. A menos que nos liberemos por completo de esos deseos (anyabhilasita- sunyam), no podremos sentir atracción por Krsna.