anyathedaḿ vidhāsye 'ham
ayathā pūrvam ojasā
kim anyaiḥ kāla-nirdhūtaiḥ
kalpānte vaiṣṇavādibhiḥ
anyathā — exactamente lo contrario; idam — este universo; vidhāsye — haré; aham — yo; ayathā — inadecuado; pūrvam — como era antes; ojasā — con el poder de mi austeridad; kim — de qué sirve; anyaiḥ — con otro; kāla-nirdhūtaiḥ — destruido con el paso del tiempo; kalpa-ante — al final del milenio; vaiṣṇava-ādibhiḥ — con planetas como Dhruvaloka o Vaikuṇṭhaloka.
Los semidioses informaron al Señor Brahma de la demoníaca resolución de Hiranyakasipu, que quería echar abajo todos los principios establecidos. Los habitantes del mundo material se elevan a los planetas celestiales después de ejecutar rigurosas austeridades; pero Hiranyakasipu no quería que fuesen felices en esos planetas, sino que sufriesen también debido a los tratos engañosos y falsos de los semidioses. Quería que las personas agobiadas en este mundo por las relaciones materiales tuviesen que sufrir por el mismo motivo en los planetas celestiales. De hecho, quería que esa angustia estuviese en todas partes. Alguien podría preguntar cómo iba a ser eso posible, si el orden cósmico estaba establecido desde tiempo inmemorial; pero Hiranyakasipu estaba orgulloso de declarar que podía lograrlo todo con el poder de su tapasya. Quería ver zozobrar incluso la sólida posición de los vaisnavas. Ésas son algunas de las características de una voluntad asúrica.