sṛṣṭvā carācaram idaḿ
tapo-yoga-samādhinā
adhyāste sarva-dhiṣṇyebhyaḥ
parameṣṭhī nijāsanam
tad ahaḿ vardhamānena
tapo-yoga-samādhinā
kālātmanoś ca nityatvāt
sādhayiṣye tathātmanaḥ
sṛṣṭvā — crear; cara — móviles; acaram — inmóviles; idam — esto; tapaḥ — de austeridad; yoga — y poder místico; samādhinā — con la práctica del trance; adhyāste — está situado en; sarva-dhiṣṇyebhyaḥ — que todos los planetas, incluyendo los planetas celestiales; parameṣṭhī — el Señor Brahmā; nija-āsanam — su propio trono; tat — por lo tanto; aham — yo; vardhamānena — mediante el aumento; tapaḥ — austeridad; yoga — poderes místicos; samādhinā — y trance; kāla — del tiempo; ātmanoḥ — y del alma; ca — y; nityatvāt — de la eternidad; sādhayiṣye — obtendré; tathā — tanto; ātmanaḥ — para mí.
Hiranyakasipu estaba decidido a ocupar el puesto del Señor Brahma; pero eso era imposible, ya que la vida del Señor Brahma es muy larga. Como se confirma en la Bhagavad-gita (7): sahasra-yuga-paryantam ahar yad brahmano viduh: Mil yugas equivalen a un día de Brahma. La vida de Brahma es extraordinariamente larga, y por lo tanto, a Hiranyakasipu le era imposible ocupar su puesto. Aun así, decidió que, como el ser (atma) y el tiempo son eternos, aunque no pudiera alcanzar ese puesto en una vida, continuaría ejecutando austeridades vida tras vida hasta que, en algún momento, pudiera lograr su objetivo.