puruṣeṣv api rājendra
supātraḿ brāhmaṇaḿ viduḥ
tapasā vidyayā tuṣṭyā
dhatte vedaḿ hares tanum
puruṣeṣu — entre personas; api — en verdad; rāja-indra — ¡oh, tú, el mejor de los reyes!; su-pātram — la mejor persona; brāhmaṇam — el brāhmaṇa cualificado; viduḥ — se debe saber; tapasā — debido a la austeridad; vidyayā — educación; tuṣṭyā — y satisfacción; dhatte — él asume; vedam — el conocimiento trascendental denominado Veda; hareḥ — de la Suprema Personalidad de Dios; tanum — cuerpo, o representación.
Los Vedas nos enseñan que la Personalidad de Dios es la Persona Suprema. Todas las entidades vivientes son personas individuales, y la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, es la Persona Suprema. El brahmana que está bien versado en el conocimiento védico y conoce perfectamente los temas trascendentales es un representante de la Suprema Personalidad de Dios; por lo tanto, ese brahmana o vaisnava debe ser adorado. El vaisnava es superior al brahmana, porque, si bien el brahmana sabe que no es materia, sino Brahman, el vaisnava sabe además que es un sirviente eterno del Brahman Supremo. Por lo tanto, la adoración que se ofrece a un vaisnava es superior a la adoración de la Deidad en el templo. Visvanatha Cakravarti Thakura dice: saksad dharitvena samasta-sastraih: Todas las Escrituras señalan que el maestro espiritual, que es el mejor entre todos los brahmanas y vaisnavas, debe ser considerado idéntico a la Suprema Personalidad de Dios. Sin embargo, eso no significa que el vaisnava se crea Dios; esa presunción sería una blasfemia. El devoto brahmana o vaisnava, aunque recibe la misma adoración que la Suprema Personalidad de Dios, siempre permanece en su posición de sirviente fiel del Señor, y nunca trata de disfrutar del prestigio que podría obtener de su posición como representante del Señor Supremo.