tasmād brāhmaṇa-deveṣu
martyādiṣu yathārhataḥ
tais taiḥ kāmair yajasvainaḿ
kṣetra-jñaḿ brāhmaṇān anu
tasmāt — por lo tanto; brāhmaṇa-deveṣu — a través de los brāhmaṇas y semidioses; martya-ādiṣu — a través de los seres humanos comunes y demás entidades vivientes; yathā-arhataḥ — conforme a tu capacidad; taiḥ taiḥ — con todos esos; kāmaiḥ — diversos objetos de disfrute, como alimentos suntuosos, collares de flores, pasta de madera de sándalo, etc; yajasva — debes adorar; enam — a este; kṣetra-jñam — Señor Supremo situado en el corazón de todos los seres; brāhmaṇān — a los brāhmaṇas; anu — después.
El proceso para repartir prasada entre todas las entidades vivientes comienza por ofrecerlo a los brahmanas y vaisnavas, pues los brahmanas son la representación de los semidioses. De ese modo, estaremos adorando a la Suprema Personalidad de Dios, que está en el corazón de todos. Ése es el sistema védico para ofrecer prasada. En toda ceremonia de distribución de prasada, hay que comenzar por ofrecerlo a los brahmanas; a continuación, se ofrecerá a los niños y los ancianos; después, a las mujeres, y, por último, a los animales domésticos, como los perros, etc. Cuando se dice que Narayana, el Ser Supremo, está en el corazón de todos, no significa que todos, o un hombre pobre en particular, se hayan vuelto Narayana. Esa conclusión se rechaza en este verso.