nāhaḿ ninde na ca staumi
sva-bhāva-viṣamaḿ janam
eteṣāḿ śreya āśāse
utaikātmyaḿ mahātmani
na — no; aham — yo; ninde — blasfemar; na — ni; ca — también; staumi — alabar; sva-bhāva — cuya naturaleza; viṣamam — contradictoria; janam — una entidad viviente o ser humano; eteṣām — de todos ellos; śreyaḥ — el beneficio supremo; āśāse — yo oro; uta — en verdad; aikātmyam — unidad; mahā-ātmani — en la Superalma, el Parabrahman (Kṛṣṇa).
En cuanto llegamos al nivel del bhakti-yoga, podemos comprender perfectamente que la Suprema Personalidad de Dios, Vasudeva, es el objetivo de la vida (vasudevah sarvam iti sa mahatma sudurlabhah). Ésta es la enseñanza de todas las Escrituras védicas (vedais ca sarvair aham eva vedyah, sarva-dharman parityajya mam ekam saranam vraja). No tiene sentido alabar o condenar a alguien por sus cualidades o defectos materiales. En el mundo material, bueno y malo no significan nada, pues el que es bueno puede elevarse a un sistema planetario superior, y el que es malo puede degradarse a los sistemas planetarios inferiores. Personas de distintas mentalidades a veces se elevan y a veces se degradan, pero no es ése el objetivo de la vida. Por el contrario, el objetivo de la vida es liberarse de la elevación y la degradación, y emprender el cultivo de conciencia de Krsna. Por esa razón, la persona santa no hace diferencia entre lo supuestamente bueno y lo supuestamente malo, sino que desea que todos sean felices en el estado de conciencia de Krsna, que es el objetivo supremo de la vida.