yūyaḿ nṛ-loke bata bhūri-bhāgā
lokaḿ punānā munayo 'bhiyanti
yeṣāḿ gṛhān āvasatīti sākṣād
gūḍhaḿ paraḿ brahma manuṣya-lińgam
yūyam — todos vosotros (los Pāṇḍavas); nṛ-loke — en este mundo material; bata — sin embargo; bhūri-bhāgāḥ — extraordinariamente afortunados; lokam — todos los planetas; punānāḥ — quienes pueden purificar; munayaḥ — las grandes personas santas; abhiyanti — van casi siempre a visitar; yeṣām — de quienes; gṛhān — la casa; āvasati — reside en; iti — así; sākṣāt — directamente; gūḍham — muy confidencial; param brahma — la Suprema Personalidad de Dios; manuṣya- liṅgam — con el aspecto de un simple ser humano.
Después de escuchar las actividades de Prahlada Maharaja, el devoto puro debe estar muy deseoso de seguir sus pasos; sin embargo, también podría desanimarse, al pensar que no todos los devotos pueden elevarse hasta el nivel de Prahlada Maharaja. Ésa es la naturaleza del devoto puro; siempre se considera el más bajo, incompetente y sin buenas cualidades. Por eso, es muy probable que Maharaja Yudhisthira, cuyo nivel de servicio devocional era igual al de Prahlada Maharaja, tras escuchar la narración de las actividades de Prahlada Maharaja, estuviera considerando la humildad de su propia posición. Narada Muni, sin embargo, supo entender la mente de Maharaja Yudhisthira, de modo que le animó inmediatamente, diciéndole que los Pandavas no eran menos afortunados; estaban al mismo nivel que Prahlada Maharaja, ya que, del mismo modo que el Señor Nrsimhadeva había aparecido por causa de Prahlada, la Suprema Personalidad de Dios, en Su forma original de Krsna, estaba viviendo siempre con los Pandavas. Aunque éstos, debido a la influencia de la energía yogamaya de Krsna, no podían pensar en lo afortunados que eran, todas las personas santas, y entre ellas el gran sabio Narada, podían comprenderlo, de manera que iban continuamente a visitar a Maharaja Yudhisthira.
Todo devoto puro que permanece consciente de Krsna ininterrumpidamente es muy afortunado por naturaleza. La palabra nr-loke, que significa «en el mundo material», indica que, antes de los Pandavas, hubo muchísimos devotos, como los descendientes de la dinastía Yadu, o Vasistha, Marici, Kasyapa, el Señor Brahma y el Señor Siva, todos los cuales eran sumamente afortunados. Sin embargo, los Pandavas eran mejores todavía, pues Krsna en persona vivía con ellos constantemente. Por esa razón, Narada Muni mencionó específicamente que, en el mundo material (nr-loke), los Pandavas eran los más afortunados.