śrī-prahrāda uvāca
mā māḿ pralobhayotpattyā
saktaḿkāmeṣu tair varaiḥ
tat-sańga-bhīto nirviṇṇo
mumukṣus tvām upāśritaḥ
śrī-prahrādaḥ uvāca — Prahlāda Mahārāja dijo (a la Suprema Personalidad de Dios); mā — por favor, no; mām — a mí; pralobhaya — tientes; utpattyā — debido a mi nacimiento (en una familia demoníaca); saktam — (ya estoy) apegado; kāmeṣu — al disfrute material; taiḥ — por todas esas; varaiḥ — bendiciones de posesiones materiales; tat-saṅga-bhītaḥ — temeroso de ese contacto con la materia; nirviṇṇaḥ — completamente desapegado de los deseos materiales; mumukṣuḥ — con el deseo de liberarme de la condiciones materiales de vida; tvām — en Tus pies de loto; upāśritaḥ — me he refugiado.
Vida materialista significa apego al cuerpo y a todo lo relacionado con el cuerpo. Ese apego se basa en los deseos de complacer los sentidos, y, en especial, en el disfrute sexual. Kamais tais tair hrta-jñanah: La persona demasiado apegada al disfrute material pierde todo conocimiento (hrta- jñanah). Como se explica en la Bhagavad-gita, en aquellos que están apegados al disfrute material predomina la inclinación por adorar a los semidioses con la intención de obtener opulencias materiales. Esas personas están particularmente apegadas a adorar a la diosa Durga y al Señor Siva, pues esa pareja trascendental puede ofrecer a sus devotos todas las opulencias materiales. Prahlada Maharaja, sin embargo, estaba completamente desapegado del disfrute material. Ésa es la razón de que se refugiase en los pies de loto del Señor Nrsimhadeva, y no en los pies de ningún semidiós. Es decir, quien verdaderamente desee liberarse del mundo material, de las tres miserias y de janma-mrtyu-jara-vyadhi (nacimiento, muerte, vejez y enfermedades), debe refugiarse en la Suprema Personalidad de Dios, pues sin la Suprema Personalidad de Dios no es posible liberarse de la vida materialista. Los ateos están muy apegados al disfrute material. Por ello nunca desaprovechan una oportunidad de aumentar su disfrute material. Prahlada Maharaja, sin embargo, era muy prudente al respecto. Era un devoto y, por lo tanto, aunque había nacido de un padre materialista, no tenía deseos materiales (anyabhilasita-sunyam).