श्रीनारद उवाच
भक्तियोगस्य तत् सर्वमन्तरायतयार्भकः ।
मन्यमानो हृषीकेशं स्मयमान उवाच ह ॥१॥

śrī-nārada uvāca

bhakti-yogasya tat sarvam

antarāyatayārbhakaḥ

manyamāno hṛṣīkeśaḿ

smayamāna uvāca ha

śrī-nāradaḥ uvāca — Nārada Muni dijo; bhakti-yogasya — de los principios del servicio devocional; tat — aquéllas (bendiciones ofrecidas por el Señor Nṛsiṁhadeva); sarvam — todas ellas; antarāyatayā — por ser obstáculos (en la senda del bhakti-yoga); arbhakaḥ — Prahlāda Mahārāja, aunque sólo era un niño; manyamānaḥ — considerando; hṛṣīkeśam — al Señor Nṛsiṁhadeva; smayamānaḥ — sonriendo; uvāca — dijo; ha — en el pasado.


Texto

El santo Narada Muni continuó: Prahlada Maharaja sólo era un niño, pero, al escuchar las bendiciones que el Señor Nrsimhadeva le ofrecía, las consideró obstáculos en la senda del servicio devocional. Entonces, sonriendo con dulzura, dijo lo siguiente.

Significado

El objetivo supremo del servicio devocional no son los logros materiales. El objetivo supremo del servicio devocional es el amor por Dios. Por lo tanto, aunque Prahlada Maharaja, Dhruva Maharaja, Ambarisa Maharaja, Yudhisthira Maharaja y muchos otros reyes devotos gozaron de gran opulencia material, esa opulencia material no la empleaban en complacer sus propios sentidos, sino en el servicio del Señor. Por supuesto, la opulencia material siempre es peligrosa, porque bajo su influencia podemos alejarnos del servicio devocional. Sin embargo, el devoto puro (anyabhilasita-sunyam) nunca se deja distraer por esa opulencia material. Por el contrario, ese devoto ocupa en el servicio del Señor el ciento por ciento de lo que posee. Los bienes materiales, cuando nos dejamos seducir por ellos, se consideran dones de maya, pero, si los empleamos por entero en servicio devocional, se consideran dones de Dios, medios que Krsna pone a nuestra disposición para realzar nuestro servicio devocional.